lunes, 3 de diciembre de 2018
Cada domingo es Año Nuevo
El primer pensamiento fue que al día siguiente tendríamos la reunión de testimonios.
El segundo pensamiento fue que, por ser el último del año, todos iban a querer compartir el suyo.
El tercer pensamiento fue que cada vez que se acerca el comienzo de un nuevo año, solemos meditar respecto a los acontecimientos del año que se va y establecemos las tradicionales resoluciones para llevar a cabo en el año que comienza.
El cuarto pensamiento, el que vino acompañado de la calidez típica que viene al sentir el Espíritu Santo, es que para nosotros, los miembros de la Iglesia, cada semana es año nuevo, porque cuando participamos de la Santa Cena tenemos la posibilidad de evaluar los acontecimientos de la semana que pasó y establecer resoluciones para la semana que comienza.
¡Cuán agradecida me siento por poder comenzar nuevamente cada domingo gracias a Jesucristo y su Expiación!
domingo, 17 de diciembre de 2017
¿Valió la pena?
Este año en Seminario tuve la oportunidad de estudiar en detalle lo vivido por Jesucristo en el periodo que transcurre entre Getsemaní y su muerte en la Cruz.
Sabía bien lo que había sufrido en Getsemaní gracias a sus propias palabras: "...Mi alma está muy triste, hasta la muerte..." (Mateo 26:38) y "...padecimiento que hizo que yo, Dios, el mayor de todos, temblara a causa del dolor y sangrara por cada poro y padeciera, tanto en el cuerpo como en el espíritu, y deseara no tener que beber la amarga copa y desmayar." (D&C 19:18).
De lo que no estaba tan conciente era de lo que tuvo que sufrir luego de Getsemaní, como si lo acontecido en ese lugar no hubiera sido suficiente.
Así, los Evangelios nos enseñan que cuando Jesús fue prendido por los judíos quienes se decían sus amigos lo abandonaron (Mateo 26:56). Luego nos cuenta que fue llevado a juicio ante el Sanedrín y allí, no contentos con acusarlo sin fundamentos, le escupieron en el rostro, le dieron de puñetazos y le abofetearon (Mateo 26:27-28). Con posterioridad, cuando fue llevado ante Pilato, y como si no hubiera sufrido suficiente ya, recibió azotes y nuevamente fue golpeado, escupido y sometido a burla, esta vez por parte de los soldados romanos (Mateo 27:26-30). Ahora, como si no hubiera sufrido ya lo suficiente, clavos traspasaron sus palmas, sus muñecas y sus pies y lo sostuvieron en una cruz hasta su muerte (D&C 6:37).
Y aquí viene el pensamiento que ha venido a mi mente en repetidas ocasiones. Supongamos que sólo una persona, de las millones que han existido, existen o existirán, logra cumplir los requisitos para heredar la vida eterna, que es en definitiva uno de los principales efectos de la Expiación. Supongamos que ese único ser humano seas tú, amable lector, y que te encuentras con tu Salvador y le preguntas: ¿Valió la pena todo lo que sufriste por mí en Getsemaní? ¿Valió la pena que por mi hubieras sido despreciado y escarnecido por los judíos y por los romanos? ¿Valió la pena qué por mí tus amigos te hubieran abandonado y que hoy tengas marcas de clavos en tus manos, muñecas y pies?
¿Y cuál creen que sería su respuesta? Probablemente usaría palabras similares a las que reveló mediante José Smith en D&C 18:10-13. Probablemente te diría: recuerda que el valor de tu alma es grande a la vista de Dios, recuerda que sufrí para que tú pudieras arrepentirte y venir a mí, recuerda cuando grande es mi gozo por que en tu vida mortal decidiste que mi sacrificio y mi sufrimiento por ti valió la pena hasta el punto tal de provocar un cambio en tu vida que te ha traído hoy a mi presencia.
Cuando nos sintamos indignos, cuando sintamos que no valemos la pena, cuando sintamos que no tenemos nada para aportar a éste mundo, recordemos que Jesucristo vino a este mundo sabiendo que no éramos perfectos y conociendo nuestra constante capacidad de cometer errores...Y aún así, vino.
Feliz Navidad y que el 2018 los encuentre aprovechando más y mejor el gran don de la Expiación.
viernes, 26 de abril de 2013
Descubriendo la verdadera caridad...
lunes, 22 de agosto de 2011
No hubo un héroe más grande...
El día anterior a la fecha anunciada, una jovencita me preguntó si era verdad que al día siguiente sería el fin del mundo. Mi respuesta fue la de siempre: más que si el fin del mundo es mañana, pasado, o dentro de 10 años, lo que me preocupa es estar preparada cuando eso suceda para presentarme ante mi Creador y decirle que he hecho de mi vida lo mejor que he podido, de acuerdo a las cosas que se me han enseñado.
Pero lo cierto es que el fin del mundo, para la gran mayoría de nosotros, no será el acontecimiento mundial catástrófico que todos creen. De hecho, para la gran mayoría de nosotros el fin del mundo será en fechas, horas y circunstancias diferentes, y usualmente se le conoce por otro nombre: “muerte”.
Y como nuestro Padre Celestial es muy sabio, no nos ha indicado ni la fecha, ni la hora, ni las circunstancias, lo cual debería ser una lógica motivación para estar siempre preparados.
Cuando era una jovencita, la siguiente historia era parte de una lección de Escuela Dominical:
En un cementerio hay una pequeña lápida blanca sobre la tumba de una niña. En la lápida aparece la siguiente inscripción: “Era una criatura de quien sus amiguitos decían: es más fácil hacer lo bueno cuando se está con ella”.
En estos últimos tiempos me han dicho cosas tales como “me encantaría saber tanto de las Escrituras como vos”, o “me gustaría poder explicar las cosas del Evangelio en forma tan clara como vos”, o “cuando tengo que tomar una decisión, pienso en que harías vos”. No puedo negar que es agradable recibir esas “palmaditas en el hombro”, pero lo cierto es que más y más últimamente, al escucharlas me viene a la mente Juan el Bautista y me uno a sus palabras cuando dijo: “…el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo…” (Mateo 3:1)
Soy quien soy porque sigo al Maestro. Su conocimiento de las Escrituras era perfecto, su manera de explicar el evangelio era perfecto, su ejemplo era perfecto.
Si mi fin del mundo llegará mañana, pasado o dentro de 10 años, me gustaría que mi lápida dijera: “Era más fácil seguir a Cristo cuando se estaba con ella”.
domingo, 22 de mayo de 2011
Aguanta...La Luz vendrá...
HOLD ON, THE LIGHT WILL COME / AGUANTA, LA LUZ VENDRÁ
The message of this moment is so clear; / El mensaje de este momento es tan claro;
And as certain as the rising of the sun. / y tan seguro como la salida del sol.
If your world is filled with / Si tu mundo está lleno de
darkness doubt and fear, / oscuridad, duda y miedo,
Just hold on, / Simplemente aguanta...
Hold on; the light will come. / Aguanta; la luz vendrá.
Ev'ryone who's ever tried and failed / Todo aquel que ha tratado y ha fallado
Stands much taller when the / se eleva aun más
victory's won. / cuando obtiene la victoria.
And those who've been in darkness / Y aquellos que han estado en oscuridad
for a while / por un tiempo
Kneel much longer when the light has come. / se arrodillan más cuando la luz viene.
It's a lesson ev'ry one of us must learn; / Es una lección que debemos aprender
That the answers never come / que las respuestas nunca vienen
without a fight. / sin antes luchar.
And when it seems you've struggled / Y cuando parezca que has luchado
far too long, / por mucho tiempo
Just hold on, / Simplemente aguanta...
hold on; there will be light. / Aguanta, habrá luz
Hold on. Hold on. The light will come. / Aguanta. Aguanta. La luz vendrá.
When you feel trapped inside / Cuando te sientas prisionero
a never-ending night. / de una noche que nunca acaba.
If you've forgotten how it feels / Si te has olvidado como se siente
to feel the light, / sentir la luz.
If you're half crazy thinking / Si estás medio loco pensando
you're the only one / que eres el único
Who's afraid the light / que teme que la luz
will never really come / nunca vendrá.
Just hold on. / Simplemente aguanta
Hold on! The light will come. / ¡Aguanta! La luz vendrá
The message of this moment is so clear; / El mensaje de este momento es tan claro;
And as certain as the rising of the sun. / y tan seguro como la salida del sol.
If your world is filled with / Si tu mundo está lleno de
darkness doubt and fear, / oscuridad, duda y miedo,
Just hold on, / Simplemente aguanta...
Hold on; the light will come. / Aguanta; la luz vendrá.
Y ahora a escucharla: http://youtu.be/iBfHdd7mtq8
sábado, 16 de octubre de 2010
A los solteros...
ellos la soledad y el desaliento son su más constante compañía. Una gran persona que
cuenta con un buen obispo, un buen hogar, un buen maestro orientador, un buen trabajo
y circunstancias cómodas, dijo: “No me faltan cosas que hacer, sino alguien que las haga conmigo”...
Sin menoscabar el dolor que la soledad produce a algunas personas solteras, el presidente Gordon B. Hinckley ofreció cierto antídoto al respecto cuando aconsejó: “Creo que, para la mayoría de nosotros, la mejor medicina para la soledad es el trabajo y el servicio en beneficio de los demás. No minimizo sus problemas, pero no dudo en decir que hay muchas otras personas cuyos problemas son más serios que los suyos. Procuren servirles, ayudarles, animarles. Hay muchos jóvenes y jovencitas que fracasan en los estudios debido a la falta de un poco de atención personal y de ánimo. Hay mucha gente mayor que sufre, que vive en la soledad y con temor, a quienes una simple conversación llevaría un poquito de esperanza y esplendor”.
No conviene que nos obsesionemos tanto con el deseo de contraer matrimonio que nos perdamos las bendiciones y las oportunidades de progresar mientras estamos
solteros. Además, considero de gran utilidad el establecerse metas, pues sin metas no es posible evaluar nuestro progreso. No se frustren por la ausencia de victorias evidentes; ciertas cosas no se pueden evaluar. Si su objetivo es alcanzar la excelencia —si cada día se esfuerzan por dar lo mejor de sí mismos mediante un uso más sabio de su tiempo y sus fuerzas para alcanzar metas realistas—, lograrán
el éxito, tanto si están casados como si están solteros.
Un líder del sacerdocio bien intencionado, preocupado por una de estas selectas mujeres solteras cuyo corazón añoraba una vida más plena y menos solitaria,
preguntó: “¿Por qué no se casa?”. A lo que la hermana respondió con buen humor: “Me encantaría, hermano, pero los maridos no crecen en los árboles”.
¿Qué podemos hacer individualmente para tender una mano a las personas solteras?
Una forma de hacerlo es esforzarnos por ser más inclusivos. Cuando veamos a alguien
que esté sentado solo en una reunión de la Iglesia, podemos sentarnos a su lado o invitarle a sentarse con nosotros. Cualquiera puede ofrecer su amistad. De hecho, a todos nos vendría bien recordar el consejo del presidente Hinckley concerniente a los conversos y aplicarlo a las personas que están solas: necesitan un amigo, un llamamiento y ser nutridos por la buena palabra de Dios.
El ser solteros no implica que deban posponer la felicidad. El presidente Harold B. Lee (1899–1973) dijo una vez: “La felicidad no depende de lo que pase fuera de uno, sino de lo que sucede en el interior. Se mide por el ánimo con el que hacemos frente a los problemas de la vida”.
"Sean todos bienvenidos" por el Elder James E. Faust, Liahona Agosto 2007
viernes, 22 de enero de 2010
¿Dónde está la fila para ver a Jesús?
La historia detrás de la canción: “Mientras me encontraba en una tienda el año pasado, mi nieto de 4 años observó a alegres niños en fila para ver a Santa Claus. Habiendo sido enseñado desde pequeño que
¿Dónde está la fila para ver a Jesús? ¿Se encuentra Él en la tienda? Es Navidad, es Su cumpleaños, ¿por qué no lo vemos más?
¿Dónde está la fila para ver a Jesús? Él nació por mí. Santa Claus me trajo regalos, pero Cristo dio Su vida por mí.
Mientras me maravillaba ante este profundo mensaje, miré hacia abajo para agradecerle, pero ya no estaba.
Ese pequeño niño en la tienda bien podría haber tenido alas. Mientras lágrimas caían de mis ojos, lo escuché cantar:
¿Dónde está la fila para ver a Jesús? ¿Se encuentra Él en la tienda? Es Navidad, es Su cumpleaños, ¿por qué no lo vemos más?
¿Dónde está la fila para ver a Jesús? Él nació por mí. Santa Claus me trajo regalos, pero Cristo dio Su vida por mí.
En un abrir y cerrar de ojos, al sonido de Su trompeta, todos nos pararemos en fila ante Su trono.
Toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará que Jesús es el Cristo
¿Dónde está la fila para ver a Jesús? ¿Se encuentra Él en la tienda? Es Navidad, es Su cumpleaños, ¿por qué no lo vemos más?
¿Dónde está la fila para ver a Jesús? Él nació por mí. Santa Claus me trajo regalos, pero Cristo dio Su vida por mí.
jueves, 24 de setiembre de 2009
La Convención en Colonia - Parte 2
Luces y sombras de
A-
B- El hermoso lugar elegido. Hubo un momento cuando solita recorrí el lugar donde me sentí como José Smith caminando hacia el bosque aquella mañana de 1820.
C- La lectura pública de las pistas del amigo invisible y otras cartitas… especialmente porque Pepe De Souza y Joel Da Cunha son unos showman bárbaros que le pusieron un color tremendo a todo el asunto.
D- La originalidad del regalo que me hizo mi amigo invisible, un chico de Rivera. ¡Gracias!
E- Los juegos en la playa, especialmente el de las esponjas que me pareció ABSOLUTAMENTE ORIGINAL.
F- Los juegos de integración (el tipoteo y el de las casitas
G- El fogón con el Pte. Chiappe y el servicio amanecer con el Elder Etchegaray que le dieron la justa medida de espiritualidad a
H- El partido de futbol 11 mixto que en forma espontánea salió. Anita Rios y yo eramos una defensa casi impenetrable. Si no pregúntenle a Vero Calcagno y Daniela Pachiarotti. Mención especial a Pato Birriel que estuvo todo el tiempo de “martín pescador” y casi casi mete un gol de casualidad.
I- El “fogón” que se armó a las 3 AM después del baile. Una anécdota acá: yo estaba plácidamente durmiendo (no, no fui al baile) cuando las chicas volvieron a la cabaña y me despertaron con su entusiasmo. Así que me levanté y pude disfrutar de una buena fogata, mientras escuchaba el ida y vuelta entre Joel y Pepe de las anécdotas de sus respectivas misiones. Claro que después de una hora ya me había entrado el sueñito de nuevo y me fui a dormir. Lástima que nadie aguantó hasta el amanecer.
J- El HERMOSO día que nos hizo el lunes.
A – Las nubes que ocultaron el sol el martes hicieron una sombre tremenda L
B – La partida de Vero Calcagno el lunes por la noche. Sylvia expresó con palabras lo que había pasado por mi mente. El martes estábamos almorzando y de repente dijo: “como se extraña Vero”…Y le tuve que dar toda la razón.
“…concluyo, por tanto, esta relación, declarando que la he escrito según mi mejor conocimiento, diciendo que el tiempo se nos ha pasado, y la [Convención] también ha pasado como si fuera un sueño…”
Habrá una tercera parte con conclusiones y reflexiones…
miércoles, 23 de setiembre de 2009
Convención en Colonia - Parte 1
Voy a hacer como los científicos que se valen de la estadística para poder llegar a ciertas conclusiones. Entonces, les diré si
a- cuantos CHICOS pidieron mi número telefónico o email
b- cuantos CHICOS se sacaron una foto conmigo
c- cuantos CHICOS se animaron a hablarme.
La respuesta es: 0
Conclusión:
Pero pará, ¿cómo? ¿Esta actividad no estaba patrocinada por una agencia matrimonial? ¿Ah, no?
Recapitulemos, entonces…Créanlo o no, sufro de cierto problema para relacionarme. No es que sea tímida, porque si se trata de hacer sentir a otro bien, de integrar, de unir, entonces ahí estoy dándole para adelante. Pero cuando se trata de INTEGRARME, ahí tengo un pequeño problema.
Entonces, aclarado ese detalle, y considerando que el propósito de las actividades de jóvenes adultos es que conozcamos gente nueva, y que a la gente que apenas conocemos la conozcamos más y que, además, disfrutemos de un buen ambiente, de buenas actividades y fortalezcamos ese espíritu de grupo que deberíamos de tener por el simple hecho de ser jóvenes Santos de los Últimos Días (¿recuerdan el segmento que da comienzo a las charlas fogoneras vía satélite donde muchos grupos de jóvenes adultos se agrupan bajo el lema “WE BELONG / PERTENECEMOS? Bueno, ¡ESO!); entonces tengo que confesar sinceramente que
Los dejo con esta introducción, espero que se rían a carcajadas con ella, y prometo una segunda parte con lo que realmente interesa: las luces y sombras de
miércoles, 4 de febrero de 2009
QEPD: Laura Noall
Un 12 de Mayo de hace unos cuantos años atrás la Hna. Noall y su compañera almorzaron en mi casa. Todo había sido preparado para celebrar el cumpleaños de ella. Mi hermano Enrique estaba de visita y se volvió cómplice involuntario de la sorpresa. Nosotras, las cuatro chicas que habíamos preparado la sorpresa, nos empezamos a portar en forma demasiado sospechosa y, para no arruinarla, Enrique comenzó a retarnos en un tono muy fuerte detrás de la puerta del comedor donde las dos misioneras se miraban confundidas. Y entonces, después de toda su actuación abrimos la puerta y entregamos la torta de cumpleaños a la cumpleañera. Hasta donde yo sé, esa fue la única interacción entre Laura Noall y Enrique Viale.Los años pasaron y mi hermano Enrique, con sus jóvenes 31, se enfermó de un cáncer que en cuestión de meses lo llevó de este mundo, dejando huérfana a una hija pequeña.
Esta mañana me enteré de que Laura Noall, también en sus jóvenes 30, fallecio el domingo pasado a consecuencia del lupus que padecía, dejando huérfanos a dos pequeños.
En medio del dolor, la tristeza y la compasión que nos da saber de gente tan joven que parte de este mundo y deja niños pequeños, quiero creer que en este preciso momento en que estoy escribiendo esto, ellos dos ya se encontraron y recordaron esta anécdota del cumpleaños de ella.
Quiero creer también, que en este siglo XXI donde tantas personas mueren sin tener la oportunidad de conocer el evangelio, Dios en su infinita sabiduría, está llevándose a los mejores para apuntalar la obra misional en el Mundo de los Espíritus.
Una vez Laura escribió en mi cuaderno de recuerdos: “I can see the future...God wins”, que traducido es “Puedo ver el futuro...Dios gana”.
Si, Lars. Estoy de acuerdo contigo. Descansa en paz, amiga mia.
viernes, 12 de setiembre de 2008
11/9 - In Memoriam
El 11 de Setiembre del 2001 yo me encontraba viajando en avión desde Utah a Georgia. Llegué un par de horas antes de que todo comenzara. Con el paso de los días, dos cosas me sorprendieron: el silencio absoluto en el cielo (recuerden que se suspendieron TODOS los vuelos por unas dos semanas) y esa capacidad humana de dejar de lado las diferencias de raza, color y religión, y unirse para enfrentar un enemigo en común, la intolerancia. La cobertura de la TV durante esos días era continua. Los nudos en la garganta eran constantes. Uno de esos tantos días, recuerdo haber pensado "cómo me gustaría estar ahí para ayudar", y de repente darme cuenta que la mejor ayuda que podemos dar es compartir el Evangelio de Jesucristo.
He estado leyendo en estos días el Libro de Mormón, en Helamán 11. Cualquier parecido con la realidad que comenzó hace 7 años, NO es coincidencia
24 Y aconteció que en el año ochenta del gobierno de los jueces sobre el pueblo de Nefi, hubo un cierto número de los disidentes nefitas que algunos años antes se habían pasado a los lamanitas y habían tomado sobre sí el nombre de lamanitas, y también cierto número que eran descendientes verdaderos de los lamanitas, habiendo sido incitados a la ira por aquéllos, es decir, aquellos disidentes, que emprendieron, por tanto, una guerra contra sus hermanos.
25 Y cometían asesinatos y robos; y entonces se refugiaban en las montañas, y en el desierto, y en parajes secretos, ocultándose para que no los descubriesen, aumentando sus números diariamente a causa de que había disidentes que se unían a ellos.
26 Y así con el tiempo, sí, en el término de no muchos años, se convirtieron en una banda sumamente grande de ladrones; y buscaron todos los planes secretos de Gadiantón; y así llegaron ellos a ser los ladrones de Gadiantón.
27 Y he aquí, estos ladrones causaron grandes estragos, sí, una gran destrucción, así entre el pueblo de Nefi, como también entre el pueblo de los lamanitas.
lunes, 8 de setiembre de 2008
Una Generación Escogida

Cuando era una jovencita como ellas, me enorgullecía cuando los líderes hablaban sobre la generación preservada por 6000 años para venir en la época más maravillosa pero también la más terrible. Ahora, a mis 26 años, mi generación da paso a otra generación, una generación de la cual esas jovencitas son una muestra. Y, ¿saben qué?, me siento tremendamente orgullosa de esa generación que ha sido preservada por 6000 años para venir en la dispensación del cumplimiento de los tiempos. Con jovencitas así, no tenemos de que preocuparnos. Como decía el Pte. Gordon B. Hinckley: TODO SALDRÁ BIEN.
jueves, 3 de julio de 2008
La larga espera
¡GRACIAS, BROOKE!
Nunca voy a tener una mejor respuesta para el "¿cómo te va en el amor?" como esta. Así que aquí está.... este es un email que envié hace un año a un amigo íntimo acerca del tema.
Necesito pensar una respuesta buena y simple para la pregunta de este muchacho. Los "casados" de la iglesia probablemente no escuchan lo mismo de las autoridades generales que los "solteros" así que aquí esta la respuesta larga. MUCHAS autoridades generales han estado dándonos consejos muy realistas acerca de las citas y el matrimonio en los últimos años. La parte sobre las citas es la misma que ha sido siempre pero ellos están diciendo ahora a las hermanas que debemos prepararnos para ser solteras el resto de nuestras vidas porque, ahora más que nunca, existen mayores posibilidades de que así suceda.
Las autoridades generales están preocupadas porque los casamientos se están dando a una edad cada vez más y más avanzada, y mi teoría al respecto es que una manera en que Satanás puede atacar a la familia es impidiendo que ella comience en primer lugar. Las autoridades generales también están preocupadas por la tasa de divorcio en la iglesia. (Conozco a TANTA gente de mi edad que está divorciada). Así que ellos nos aconsejan fuertemente que escojamos al esposo correcto según las normas del Señor y no que quedemos atrapadas por las ideas románticas sobre el matrimonio. Eso probablemente no sea nada nuevo, excepto por la parte "hermanas, deben prepararse para la posibilidad de quedar solteras durante mucho tiempo" que, en mi opinión, es nuevo.
Así que luego de haber escrito eso, hace aproximadamente un año, he sido sumamente feliz. Hace un año atrás me miré al espejo y me dije "si me caso cuando tenga 55, entonces miraré 20 años hacia atrás y me arrepentiré de toda la preocupación y bulla que estoy haciendo ahora". Por alguna razón, desde aquel momento, me he sentido más feliz y he disfrutado la vida sirviendo y amando a mis amigos y familia. Claro que, como siempre, he tenido flechazos, pero, como siempre, nada ha pasado.
Sin embargo, al final del día puedo decir que me siento tan feliz con la vida. Mi perspectiva ha cambiado y eso me ha permitido vivir mi vida en forma más completa. La perspectiva que tengo en estos momentos es que deseo casarme con el hombre correcto y tener un gran matrimonio. No es sólo que quiero casarme con cualquier hombre que sea fantástico. En vez de decir "quiero casarme así que tengo que salir y ser sociable y encontrar un hombre", digo "quiero conocer gente sin importar quienes son". Y si sucede que encuentro a una persona que me gusta, ENTONCES pensaré un poco más en el matrimonio, pero sólo con ese chico, no con todos los chicos. Esto te sonará cursi, pero hay tantas chicas solteras que no son felices que continuamente estoy dando este sermón.
David y Jonatán: una amistad eterna
1 Samuel 18:1 – “... el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a si mismo.”
1 Samuel 18:3 – “E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo.”
Es más fácil amar a los demás que amarse a uno mismo. En este caso, Jonatán gozaba de tal autoestima que le permitió amar a David como él mismo se amaba. ¡Bien por él! Yo también me amo mucho.
1 Samuel 18:4 – “Y Jonatán se quitó el manto que llevaba y se lo dio a David...”
Te presto el manto de mi autoestima hasta que la tuya alcance la altitud justa.
Existe una línea muy delgada entre tener una autoestima alta y ser una persona orgullosa. Sin embargo, en este mundo, pocos son los que tienen simplemente una autoestima alta y muchos son los que son orgullosos. La diferencia radica en que el que tiene una autoestima alta reconoce en si mismo virtudes y talentos y potencialidades y procura cultivarlos. El orgulloso es el que reconoce sus virtudes y talentos y potencialidades pero, en vez de cultivarlos, los usa para compararse con los demás.
El método de filtración del Señor
Estaba leyendo anoche en Jueces 7, cuando me encontré con unos versículos que me parecieron muy interesantes. Ese capítulo cuenta la preparación de Gedeón para atacar el campamento de los madianitas. Como el pueblo de Gedeón era de gran número, Jehová, para evitar que Israel atribuyera la victoria a su propia fuerza y no a la intervención divina, le manda a Gedeón aplicar un sistema de filtración que apenas le deja un ejército de 300 hombres. Y por supuesto, con la ayuda divina, vencen a pesar de su disminuido número y su inferioridad de condiciones.Este filtro consistía de dos partes. En la primera invitaba a todos los que temieran y se estremecieran ante la idea del combate a que se retiraran a sus hogares. Como resultado, veintidós mil se retiraron y diez mil quedaron. La segunda parte exigía que los hombres “lamieran llevando el agua con la mano en la boca”. Los que hicieron esto fueron los trescientos que finalmente pelearon y vencieron. El resto había doblado sus rodillas para beber.Trayéndolo a nuestra época, creo que sucede algo similar. Para empezar, ser miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no es para aquellos que tiemblen o se estremezcan ante la idea de no hacer un montón de cosas que en el mundo son comunes y corrientes (Por ej., no tener relaciones sexuales antes del matrimonio).Por otro lado, para los que ya estamos adentro, continuamente el profeta viviente, portavoz del mismo Jesucristo, nos ha dado muchísimos consejos. Algunos los hemos tomado en serio, otros pensamos que no se nos aplican, y en otros casos nos descansamos en que el tiempo ha pasado y que no hay ninguna señal que indique que debamos continuar siguiendo determinado consejo.He aquí algunos ejemplos.Hace más de diez años atrás, el presidente Gordon B. Hinckley, nos exhortó a aprender inglés. Nadie podía prever, en aquel tiempo, la importancia que el inglés llegaría a tener en el mundo actual. Para aquellos que siguieron el consejo, fue una bendición hacerlo.Continuamente se nos aconseja almacenar alimentos y agua. En ocasiones, he sido testigo de incidentes que cortan el suministro de agua o la hacen imposible para el consumo humano. En esos momentos, los que obedecieron han sabido agradecer dicho consejo.Quizás el ejemplo más claro, relacionado con este sistema de filtro descrito en Jueces 7:1-7, sea el de los requisitos necesarios en la actualidad para que un joven pueda salir a la misión. Continuamente se nos ha exhortado a estudiar, a adquirir un oficio. Bueno, hoy por hoy, cualquier joven con la meta de salir a una misión debe poseer un oficio o haber concluido sus estudios secundarios. ¿Cuáles son las consecuencias de este filtro? Menos jóvenes están saliendo a la misión, pero más jóvenes regresarán de ella preparados para un mercado laboral más exigente.Todo esto me hace pensar en muchas otras cosas pequeñas que se nos aconsejan hacer o no hacer. Pienso que llegará un día en que se nos dará un consejo tan pero tan simple, como puede ser refugiarnos en un lugar santo, que al no estar acostumbrados a prestar atención a esas pequeñas cosas, nos impida disfrutar de la tan esperada segunda venida del Salvador.
domingo, 2 de diciembre de 2007
Todopoderoso
Creo que para entender, bien nos sirve hacer un paralelismo con la unidad familiar en la cual cada uno de nosotros nacemos.
Verán, nuestros padres, al igual que Dios, son todopoderosos. ¿No me creen? Si ellos no quisieran que nos golpeáramos al aprender a caminar, lastimáramos al movernos de un lado para el otro, cayéramos al acercarnos a una escalera, etc., entonces sencillamente nos encerrarían en un cuarto acolchonado y nos evitarían todo sufrimiento, pena, dolor. O también, podrían llevarnos en sus brazos todo el santo día y de esa forma nunca sufriríamos una caída pero tampoco fortaleceríamos los músculos de nuestras piernas y, por cierto, jamás aprenderíamos a caminar. Por supuesto que nuestros padres querrían evitarnos todas las dificultades, ¿por qué no lo hacen? Porque comprenden que necesitamos del sufrimiento, de la pena y del dolor para crecer.
Es lo mismo con nuestro Padre Celestial. Si él nos castigara inmediatamente por cada cosa mala que hiciéramos, y nos recompensara inmediatamente por cada cosa buena que hiciéramos, NADIE haría cosas malas y TODOS haríamos cosas buenas; pero en ambos casos lo haríamos por las razones incorrectas. Sería como encerrarnos en un cuarto acolchonado o llevarnos en sus brazos todo el día. Por eso, a pesar de su cualidad de todopoderoso, no puede ir contra su propio plan, ese que nos brinda la libertad de elegir entre lo bueno y lo malo, aunque, claro está, podemos elegir que hacer, pero no las consecuencias de lo que elijamos hacer.
La otra parte de la cuestión, esa que afecta a los terceros, esa que nos muestra imágenes terribles cada día donde vemos niños, mujeres y aun hombres inocentes sufriendo por las decisiones de unos pocos, todo eso es parte de la ley que nos permite tomar nuestras propias decisiones pero no controlar las consecuencias de nuestras acciones. ¿Cuántas decisiones hemos tomado sin darnos cuenta de cómo afectarían a los que nos rodean? Esta persona me preguntaba por que, si Dios es tan todopoderoso como dicen, ¿por qué no hacía nada por esos desvalidos que sufren las consecuencias de las decisiones de los demás? La respuesta es sencilla, Dios si hizo algo, nos puso a nosotros sobre la tierra. La próxima vez que tomemos una decisión, pensemos en como afectará a los demás y entonces quizás podremos ser instrumentos en las manos de Dios.
“Y aconteció que el Dios del cielo miró al resto del pueblo, y lloró...
Y dijo Enoc al Señor: ¿Cómo es posible que tú llores...?
El Señor dijo a Enoc: He allí a estos, tus hermanos; son la obra de mis propias manos, y les di su conocimiento el día que los creé; y en el Jardín de Edén le di al hombre su albedrío; y a tus hermanos he dicho, y también he dado mandamiento, que se amen el uno al otro, y que me prefieran a mi, Su Padre, más he aquí, no tienen afecto y aborrecen su propia sangre...” Moisés 7: 28-33
