
Ayer asistí a la capilla de Salinas. Me encontraba sentada en el salón sacramental, esperando que terminaran las clases, cuando entraron a donde yo estaba un grupito de mujeres jóvenes que, luego de saludarme, se dirigieron al piano. Me sorprendí al verlas turnarse en el asiento del piano para practicar cada una un himno diferente. Sentí admiración por ellas, por su deseo de perfeccionar su talento y de compartirlo con los demás. Recordé la clase de HLJ que había enseñado domingos atrás que mencionaba la parábola de los talentos. Sentí yo misma el deseo de aprender a tocar el piano.
Cuando era una jovencita como ellas, me enorgullecía cuando los líderes hablaban sobre la generación preservada por 6000 años para venir en la época más maravillosa pero también la más terrible. Ahora, a mis 26 años, mi generación da paso a otra generación, una generación de la cual esas jovencitas son una muestra. Y, ¿saben qué?, me siento tremendamente orgullosa de esa generación que ha sido preservada por 6000 años para venir en la dispensación del cumplimiento de los tiempos. Con jovencitas así, no tenemos de que preocuparnos. Como decía el Pte. Gordon B. Hinckley: TODO SALDRÁ BIEN.
Cuando era una jovencita como ellas, me enorgullecía cuando los líderes hablaban sobre la generación preservada por 6000 años para venir en la época más maravillosa pero también la más terrible. Ahora, a mis 26 años, mi generación da paso a otra generación, una generación de la cual esas jovencitas son una muestra. Y, ¿saben qué?, me siento tremendamente orgullosa de esa generación que ha sido preservada por 6000 años para venir en la dispensación del cumplimiento de los tiempos. Con jovencitas así, no tenemos de que preocuparnos. Como decía el Pte. Gordon B. Hinckley: TODO SALDRÁ BIEN.

1 comentario:
hola buenas noches... simplemente te quiero felicitar por tu blog y particularmente por esta entrada me has ayudado con algunas de las tantas cosas que me tenian pensando je gracias que pases lindo
Publicar un comentario