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martes, 31 de mayo de 2016

Londres 18 de marzo de 2016



Londres, 18 de marzo de 2016  - 19:20 en Londres, 16:20 en Uruguay

Brrrrrrr...Reportando desde Londres luego de pasar el día más frío desde que llegué el lunes...Y si al frío le suman que desde el martes ha estado nublado, comprenderán cuanto me alegro haberme comprado LA campera y este calzado que, afortunadamente, ha sabido mantenerme con los pies calentitos.

Pero al mal tiempo, buena cara, y a pesar del cansancio que me ha producido tanto frío igual salí a recorrer Londres y sus alrededores.

Ayer, a pesar de que me había acostado muyyyyyy tarde subiendo las fotos de los primeros tres días acá, terminé levantándome tempranito por otra alarma que no era la mía. 

Para que entiendan el contexto, en el hostal constantemente llegan personas a quedarse y otras tantas se van. Yo estoy durmiendo en una habitación mixta con 16 camas por lo que a menudo veo rotar los rostros de las personas con las que comparto la habitación. Bien, el miércoles de noche, un grupo de alrededor de ocho chicos alemanes durmieron en la habitación y uno de ellos tenía en su celular una alarma puesta a las 7 de la mañana que sonaba como una alarma de incendio de submarino soviético (¿Qué? ¿Nunca vieron la película “A la caza del Octubre Rojo” con un joven veterano Sean Connery? ¡Se las recomiendo!) La cuestión es que la dichosa alarma sonó dos veces más y luego el dichoso grupo de chicos alemanes en forma bastante bulliciosa decidió levantarse y TODOS nos terminamos levantando (incluyendo unas chicas mexicanas, otra de Nueva York y un chico de Finlandia que también estaban).

La ventaja de ello fue que desayuné temprano y, por ende, empecé mi recorrido del día temprano. La desventaja es que a las 19:30 no quería saber nada de la vida y vine derecho a acostarme. Ni siquiera tuve fuerzas para poner las pilas a cargar, algo que, milagrosamente, no tuve que lamentar el día de hoy.

Pero vayamos a la parte divertida: las visitas del día de ayer y la visita del día de hoy.
Ayer fui a tres lugares:

Ø      Shakespeare Globe Theatre: si, Sylvia, vale la pena ir. Y lo dice alguien que tampoco es que conozca mucho ni de Shakespeare ni del teatro en general, aunque si me gusta disfrutar alguna que otra vez de ir al teatro. En esta ocasión, la visita me dejó con ganas de venirme algún día en verano sólo para disfrutar de la experiencia de ver teatro al aire libre. Lo que ahora se conoce como el Shakespeare Globe Theatre es una estructura que intenta de la mejor manera reproducir el teatro que supo tener William Shakespeare y en el que la mayoría de sus obras fueron estrenadas. Utilizo el verbo “intentar” porque en realidad no existen planos del edificio, así que todo se ha basado en una exhaustiva investigación de los documentos de la época, por ejemplo recortes de diarios que ofrecen descripciones parciales de los teatros de la época isabelina, y de la estructura de un teatro de la misma época que el Globe que, al igual que sucedió con las ruinas romanas, durante siglos estuvo oculta bajo construcciones posteriores y un día salieron a luz en virtud de un nuevo edificio que quería construirse. 

La visita consta de dos partes: una es una exposición MUY completa del desarrollo del teatro en la época isabelina y otra es una visita guiada de unos 20 minutos por la estructura de Globe, que es un teatro abierto. Respecto a esta visita guiada, tengo que contarles que nos tocó una veterana de guía que destilaba pasión por ser parte de la fundación que lleva adelante todo lo relacionado a ese teatro y a la herencia cultural dejada por Shakespeare en general. Ella nos contó la siguiente anécdota de una representación de Romeo y Julieta llevada a cabo recientemente. Para los que no conocen como termina la historia: al acostarse en su cama, Julieta toma una poción que hace parecer que está muerta, aunque en realidad solo duerme, para no tener que casarse con el hombre que su padre pretende que sea su esposo. En un momento determinado, Romeo entra la habitación de Julieta, la cree muerta y decide suicidarse con veneno. Finalmente, Julieta despierta, ve a Romeo muerto a sus pies y decide terminar su vida con el mismo veneno. Entonces, imagínense esta escena final ante un grupo de espectadores de entre 12 y 18 años. Entra Romeo, ve a Julieta y piensa que esta muerta y entonces escucha alguien del publico decir: “!No, ella no está realmente muerta!” El actor que interpreta a Romeo queda paralizado por un segundo, pero luego, con una versatilidad propia de un buen actor, improvisa acercándose a Julieta, le toma la muñeca, controla su pulso y entonces mirando al espectador mueve su cabeza de izquierda a derecha y de derecha a izquierda y procede a culminar su parte en la escena tomando el veneno. Ja ja ja ja ja ja!!!!! 

Por supuesto, me quedo corta contándoles respecto a esta visita, pero no quiero terminar este capitulo de mi bitácora sin decirles que quizás lo que más me sorprendió de ella es descubrir que la reconstrucción del Globe y el desarrollo de la fundación, que hace mucho más que mantener el edificio en funcionamiento, se hizo a instancias de un norteamericano, Sam Wanamaker, un actor, director y productor que en una visita a Londres que hizo en 1949 quedó desilusionado al ver que el único homenaje a Shakespeare y el Globe que se había hecho hasta ese momento era una placa en la pared de una fabrica de cerveza y comenzó esta movida que hoy recoge frutos abundantes.

Finalmente, contarles que aparte de reconstruir el Globe, también han reconstruido otro teatro que tenia Shakespeare, para representar obras en invierno, cerrado por supuesto, y que en ese afán por ser fiel a la realidad de la época de Shakespeare, donde no existía la electricidad, las obras se presentan con la simple iluminación de un montón de velas. (Sylvia acaba de morirse con este comentario). 

Ø      London Bridge Experience and Tombs: este evento se presenta como “no es un museo ni una exposición, ni nada parecido. Es una combinación educativa y terrorífica. Descubra un viaje interactivo por la historia, una irónica visión de los 2000 años de historia del Puente de Londres y luego, para los más atrevidos, entrar en las tumbas, donde experimentará un mortificante, horripilante y espeluznante laberinto”. ¿Mi conclusión? Los dos mil años de historia son cinco minutos con tres actores caracterizados como personajes de tres épocas diferentes que cuentan dos o tres cositas, aunque si le meten tremenda dosis de humor, para dar lugar rápidamente al evento central que es generar en los incautos un ambiente tal que estimule un grito tras otro. En otras palabras, para mi gusto UNA VERDADERA PORQUERIA. Y lo peor es que la delantera del grupo de la parte mortificante, horripilante y espeluznante la llevaba yo. No, no grité en ningún momento, pero iba tan atenta a los movimientos delante de mí para que no me sorprendieran que al acostarme anoche me percaté de lo tensa que había estado durante esa situación. Un par de veces pensé para mi misma: en mi vida me meti en el Tren Fantasma y miraa donde me vine a meter.

Ø      Mi ultima parada del día fue los Churchill s War Rooms. En esa estructura subterránea fue donde Winston Churchill y un gran grupo de jerarcas militares y un grupo aun mayor de empleados y empleadas civiles desarrollaron tareas que permitirían a la postre terminar la Segunda Guerra Mundial. Como toda visita que me remite a los acontecimientos del siglo XX, me hizo reflexionar muchísimo. Para mí, pensar en esos años de tensión, cuando Inglaterra era el único bastión europeo que no había caído en manos de Hitler, que estaba siendo bombardeada en forma constante por la Luftwaffe, que buscaba desesperadamente el apoyo explicito y real de EE.UU., a sabiendas que tenerlo como aliado sería la única forma de derrotar al Eje, y que el racionamiento y las mascaras anti-gas eran parte del día a día, me hace sentirme agradecida por el presente y el país en el que vivo; por no haber tenido que experimentar eso en mi vida, al menos por el momento. Pero no me crean ingenua, esta Londres de hace 56 años que describí aun sigue presente, en MUCHOS lugares, como por ejemplo, en Siria.

Como reflexión final de esta visita: me resultoo MUY interesante que buena parte de la exposición de ese lugar está basado en las anotaciones en diarios personales de muchísimas de las personas, militares y civiles, involucrados en la accion de esa época. ¡La importancia de llevar registros! Fue muy emocionante escuchar los extractos de esos diarios.

Y hoy tocó desbaratar todos mis planes de los lugares a visitar en Londres. Es que hoy me fui al Castillo de Windsor y entre las conexiones de metro y tren y la visita en si, perdí todo el día. Bueno, “perder” no es el término correcto. La verdad fue una verdadera inversión: simplemente me encantó. La visita se reduce a dos lugares: los State Apartments y St George s Chapel. 

Se dice que la Reina suele pasar la mayoría de los fines de semana en Windsor y los State Apartments es una serie de salones donde se desarrollan muchos eventos formales, como por ejemplo cuando se otorgan los títulos de Caballero o Dama. La verdad, esos salones se encuentran exquisitamente decorados, con cuadros, con armas antiguas, con bustos de gente notoria de la historia inglesa. Un verdadero placer la visita.

Por otro lado, la Capilla de San Jorge no se queda atrás. Al contrario de Ana, yo no soy nada fanática de las catedrales, pero esta me dejó deslumbrada. Para los que no sepan, aparte de que allí se realizan servicios religiosos, allí descansan los restos de buena parte de los reyes y reinas de Inglaterra de los últimos dos siglos. 

¿Volvería? Si, claro, con una cámara oculta para sacarle fotos al interior de ambos lugares, cosa que por supuesto no se permite aunque vi a varios visitantes robando una foto aquí y allá.   
Ahora, no sólo quedé encantada con ambos lugares y con el exterior del castillo (de eso sí hay fotos), sino que en mi visita a St. George s Chapel me topee con una preciosa presentación de un coro de niños de la Escuela Primaria de Windsor, que había empezado hacia un buen rato, y pude escucharlos cantar, junto a un solista, un excelente medley de canciones de Los Beatles. Esos niños sonaban muyyyyyyyyyy bien!!!

Y por aquí los dejo el día de hoy. Para que tengan una idea, empecé a escribirles esta bitácora a las 19:20 y la termino a las 22:10.

Aun me falta: seleccionar las fotos para subir a facebook, darme una ducha, lavar mi ropa, cenar y planificar el día de mañana, puesto que como dije hace unos palabras atrás, la visita de hoy me desbarató todo el cronograma :D

Besos!

PD: Aquellos que me han escrito, me disculpo por no haberles contestado aun. Como verán, el tiempo corre rápido y yo corro tras él :D

domingo, 1 de mayo de 2016

Londres 16 marzo 2016

Londres, 16 de marzo de 2016  - 22:45 en Londres, 19:45 en Uruguay

Buenas noches! Gracias a todos los que me enviaron comentarios vía email o whatsapp. Me alegro que hayan disfrutado lo que les conté y lamento muchísimo que eso sea sólo un porcentaje pequeño de todas las cosas que experimenté.

Mientras les escribo, estaré tomando el primer mate desde que abandoné Uruguay. Ya aparecerá algún argentino por acá y se sentirá identificada/o con la tradición rioplatense. Ayer había una chica en la cocina del hostal que estaba hablando en inglés, pero con un tono tan porteño que cuando finalmente hablamos me confirmó mi buen sentido del oído para identificar acentos. :D ACTUALIZACION A LAS 23:45 Londres, 20:45 Uruguay: aparecio el argentino, y me preguntó si era argentina :D

A titulo informativo: estoy teniendo problemas técnicos para subir las fotos (también los tuve para mandar la bitácora ayer) pero espero poder hacerlo entre hoy y mañana para que puedan disfrutar de mi mirada sobre las cosas que estoy viviendo.

Anoche, antes de volver al hostal decidí tomar el tiempo que me llevaría del hostal al punto de encuentro de la excursión de hoy y lo hice haciendo el recorrido a la inversa, es decir desde el punto de encuentro, al lado de la estación Victoria, hasta la estación Holborn, que es la más cercana al hostal. Para ello tuve que hacer una conexión entre dos líneas y más o menos me llevo una hora el recorrido.

Con eso en mente, teniendo en cuenta que la hora de partida de la excursión estaba pautada para las 8:30, me levanté 6:45 y a las 7:10 estaba saliendo del hostal. Al llegar a la estación Holborn, me percaté que la otra línea que también llega a esa estación me podía llevar a la estación Victoria con menos paradas que la línea que había probado el día anterior. ¿El resultado? LLEGUE UNA HORA ANTES!!! Pero no pasó nada ya que aproveché para desayunar una buena chocolatada, entrando por primera vez a un Starbucks (Sí, Alicia, aunque usted no lo crea).

Respecto al itinerario del día de hoy:

Ø      Primero nos dirigimos a Salisbury, una ciudad a dos horas de Londres que alberga una catedral que se encuentra activa, muy activa, desde el siglo XIII. Arquitectónicamente es una verdadera belleza, por dentro y por fuera, y aparte hay que agregar que es uno de los pocos lugares donde se puede encontrar una copia original de la Carta Magna, ese papel que la nobleza le hizo firmar al rey Juan Sin Tierra allá en el siglo XII estableciendo ciertos derechos, como por ejemplo que el monarca no podía estar por encima de la ley y que no se podía sentenciar a una persona antes de realizarse el correspondiente juicio, que inspiró con posterioridad otros documentos importantes como fueron las Constituciones de EE.UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Aclaración respecto a la copia original de la Carta Magna: cuando la misma fue firmada a regañadientes por el rey, al que evidentemente ésta le quitaba poder, los nobles hicieron unas cuarenta copias para ser enviada a todo el territorio. De esas cuarenta copias, sólo cuatro han sobrevivido al pasaje de más de 700 años, y una de ellas es la que se conserva en la Catedral de Salisbury.

Comentario al margen: inevitablemente, cada vez que veo o entro a una catedral no pudo dejar de pensar en Ana, la misma que agradecí en mi primer bitácora por todos los tips, etc. que me dio. ¿Por que? Porque a Ana, a quien conocí en aquel viaje a Europa que hice en el 2012, le fascinan las catedrales. ¡Y es cosa seria! Básicamente podría decirse que en cada lugar que estuvimos se visitó todo lo que tenia estilo gótico, agujas y reloj :P :P :P

Ø      Luego, fuimos a Stonehenge, una de las pocas huellas de la prehistoria que aun se mantiene en pie, al menos parcialmente en pie, ya que de acuerdo a lo que contaba la audio guía que nos dieron, lo que se ve allí es sólo el 50 % de la construcción original.

Ahora, imaginen la siguiente operación matemática:

Monumento en medio de la nada + día nublado = muuuuuuuucho frío.

En esta ocasión tuve que recurrir al ultimo de mis recursos: ya había estado usando en Londres LA campera, bufanda, gorro y guantes...y lo único que podía adicionar a ello era la capucha de LA campera, que por cierto, cumple excelentemente su función. Aun así, moquee lindo con el frío :D

Respecto a la audio guía, les diré que sentí como si estuviera leyendo “El Señor de los Anillos” de J.R. Tolkien: demasiada descripción para una chica con poca imaginación como lo soy yo. Pero la conclusión final es: estuve ahí y di la vuelta completa alrededor del monumento escuchando la audio guía y sacando fotos.

Ø      Finalmente, fuimos hasta la ciudad de Bath, famosa por dos cosas: por ser constante referencia en los libros de Jane Austen y por los banios romanos que dan nombre a la ciudad. Igual que pasó en muchos otros lugares donde el vasto Imperio Romano se asentó, a partir del declive de dicho imperio, sus construcciones fueron sepultadas por nuevas construcciones por alrededor de 12 siglos, hasta que allá por el siglo XVIII, por circunstancias que originalmente no tenían que ver por el afán de recuperar el pasado, se iniciaron excavaciones que terminaron descubriendo estructuras, de increíble ingeniería por cierto, que pertenecían a esa época de la historia.

Su recorrido me hizo acordar al que hice en Barcelona en el 2012 por otras ruinas romanas subterráneas, aunque las de aquí estaban más enteras que las de Barcelona.

Para terminar con la anécdota del día, les contaré que la excursión venia con el almuerzo incluido. Y ese almuerzo no fue otra cosa que un subway vegetariano, o en otras palabras, un refuerzo de lechuga, pepino y morrón verde. Rico, ¿no? ¡Claro que a las dos horas moría de hambre! Por suerte tenía en la mochila el croissant que tenía de Starbucks, que había comprado junto con la chocolatada, y la versión británica de las papas lays y una galletita al estilo gringo que venia con el sándwich de subway que impidió que muriera de inanición. Claro que cuando finalmente arribamos a Londres me tome el metro DIRECTO a la estación donde había encontrado el Burger King el día que llegué a Londres. sólo cuando comí esa California Chicken Burger me sentí plenamente satisfecha.

Planes para maniana: Shakespeare GlobeTheatre; London Bridge Experience y Churchill War Rooms. Quizás también la Abadía de Westminster.

Besos!

Gaby

domingo, 24 de abril de 2016

Londres 15 Marzo 2016



Londres, 15 de marzo de 2016  - 21:15 en Londres, 18:15 en Uruguay

Buenas noches a todos.

Antes que nada quiero agradecer a tres personas que, en menor o mayor medida, han sido claves para que yo esté reportando desde Londres el día de hoy. Ellas son:

Ø      Mi madre, que hasta ahora me ha permitido vivir a expensas de ella de tal manera que puedo darme un lujo como este. Para que tengan una idea, ¡la situación cambiaría drásticamente si me cobrara alquiler! Lo cierto es que lo nuestro funciona como una cooperativa, donde ella aporta la mayor parte del capital y yo aporto la mayor parte de la mano de obra.

Ø      A Ana Del Rey, quien hizo este mismo recorrido antes que yo y me pasó toda la información de los hostales, los lugares para visitar, y muchos, muchos tips muy útiles. Vaya un agradecimiento implícito a ella cada vez que hable de la buena onda de los hostales, de las botas para trekking que me mantienen calentitos los pies, o de LA campera que terminé comprando el día previo a venirme asustada de tantos comentarios suyos respecto al frío que había pasado.

Ø      A Lucia Belén, que fue la que me terminó dando el empujón al abismo cuando un día antes de que terminara la oferta de LAN le comenté que me asustaba irme sin tener ningún tipo de ahorro y sus palabras fueron: aprovechaa ahora que sos joven y no tenes familia que mantener.

Ahora, a meternos en materia.

El vuelo desde Montevideo a Londres, con conexión en San Pablo fue, en líneas generales, sin contratiempos. En San Pablo conocí una chica belga que estaba volviendo a su país desde Chile y que resultó estar en la misma fila de asientos que yo, así que hablamos en ingles en el aeropuerto y continuamos haciéndolo en el avión. Finalmente terminamos intercambiando datos de contacto para futuras referencias:D Pero además de practicar mi ingles, miré dos películas (Misión rescate con Matt Damon fue una de ellas y me gustó mucho) y dormí unas cinco horas en un asiento que tenía roto el botón para ponerlo en una posición más cómoda (esa es la única queja que tengo).

Al aterrizar fuimos recibidos por unos muy serios policías con turbantes (si, turbantes) que se dedicaron a corroborar que nuestras caras correspondieran a las fotos de nuestros pasaportes. Luego tuvimos que pasar la U.K. Border (la aduana de ellos) y de ahí cargué con la maleta de 22 kilos, que me resultó más pesada de lo que la había sentido en Carrasco, especialmente cuando me puse a maniobrar con ella para subir y bajar del Underground (el metro de acá) y para salir de la estación de destino ¡con todas las escaleras que tiene!

Les cuento un poco respecto al Underground. Existen unas ocho líneas principales que, en general, hacen rutas diferentes, pero que en ciertas estaciones se juntan, lo cual permite hacer conexiones. Por ejemplo, hoy fui a la Torre de Londres y entonces tuve que hacer una conexión: subí a la línea Picadilly desde la estación Leicester Square hasta la estación South Kensington y allí subí a la línea Circle que me llevó a la estación Tower Hill. Afortunadamente, es fácil ubicarse con los carteles que hay dentro de la estación, y cuando no veo esos carteles, acudo al mapa que me dieron al aeropuerto con el recorrido de todas las líneas (mando foto). Lo único complejo del sistema es que las estaciones no están hechas para las personas que tienen alguna dificultad física, ya que tienen muchas escaleras, algunas mecánicas (que son más largas y empinadas) y también de las otras, con muchos tramos cortos. Aparte de eso, a veces hay que caminar bastante para ir de una terminal a la otra dentro de la misma estación.

Bien, ahora les cuento respecto a la jornada de ayer. Hice el check in el hostal alrededor de las 4 de la tarde, y aunque mi plan inicial era ir a buscar la London Pass, cuando me di cuenta que no iba a llegar a tiempo, me quedé por el Museo Británico, dándole un primer vistazo a ese gran edificio y a su amplia colección. Habrá otras visitas a ese museo, así que dejo para el final de la estadía de Londres mis comentarios sobre el mismo.

Hoy, ya descansada y habiéndome dado una refrescante ducha, salí a buscar la London Pass y me dirigí a la Torre de Londres. Alquilé una audio guía (me encanta hacer los recorridos con audio guía) y aprendí un montón sobre esa impresionante construcción que fue edificada a partir del siglo XII por Guillermo El Conquistador y que supo ser palacio-fortaleza; infame prisión y lugar de ejecución (papel que ocupó aun en el siglo XX cuando fueron ejecutados por traición ciertos individuos considerados espías al servicio de Alemania); archivo estatal y hasta zoológico. Pero más allá de lo histórico, quizás lo más llamativo de su recorrido es que aun hoy continua siendo el hogar de las joyas de la Corona (para los memoriosos: recuerdan haber visto la coronación de Isabel II, con su cetro, su orbe, su espada y su corona? Bueno, esos objetos y otros más de coronaciones anteriores están ahí para admirarse con detalle). No obstante, lo que más me sorprendió es que la Torre de Londres es una especie de barrio privado, como esos que se pueden encontrar en Carrasco. ¿Por qué? Porque resulta que los 36 guardias que se encargan de custodiar la Torre de Londres viven allí con sus familias, alcanzando una población de alrededor de 140 personas, y que luego que el ultimo visitante se va, la Torre de Londres es su dominio absoluto, donde desarrollan actividades propias de una comunidad, como juntarse a tomar algo o a disfrutar de algún juego.

Y aquí va el comentario anecdótico del día: la audio guía tiene 78 minutos de grabación. Y como no podía ser de otra manera, yo me tomé su tiempo para escucharla. Entré a las 12 y salí a las 16 hrs. de la Torre de Londres. Igualito a lo que me pasa con los expedientes en el trabajo: uno que deberia llevarme 90 minutos, termina llevándome 180. Ja ja ja ja!
Hablando en serio: una de las ventajas de viajar solo es que uno no tiene que manejarse con los tiempos de otros (otros quizás podrían haber hecho ese recorrido en 78 minutos, o haberse aburrido, etc). En otras palabras: no existe presión para hacer el recorrido, y ¿qué quieren que les diga?, ¡está GENIAL moverse a su antojo!

A la salida de la Torre de Londres, comí algo rápido en Subway (ayer había comido algo rápido en Burger s King) y me dirigí a la exposición del Tower Bridge (para los más memoriosos, ahora van a ser más, es el puente que mostraban constantemente en los Juegos Olímpicos del 2012 porque ahí habían colgado los anillos olímpicos allí. De la exposición no hay mucho para decir, aunque si me gustó, pero lo que más me sorprendió fue la visita a la sala de maquinas del puente, donde se produce la energía para elevar el puente cuando  pasan barcos grandes. La verdad, para la época fue soberbia obra de ingeniería que se puede resumir en: se usa carbon para calentar agua y que el vapor que genere haga funcionar las bombas que succionan el agua para producir energia hidráulica que permite, finalmente, levantar el puente. ¡Maravilloso!

Me quedaron en el tintero para el día de hoy, por falta de tiempo, el Shakespeare Globe Theatre y el London Bridge Experience, pero espero poder mecharlo en alguno de los días que me quedan.

Me voy despidiendo por hoy comentándoles que mañana voy a hacer una excursión a Stonehenge, Bath y Salisbury.

Espero que estén todos bien.

Besos

Gaby