Escrito el 29 de Mayo de 2008
Estaba leyendo anoche en Jueces 7, cuando me encontré con unos versículos que me parecieron muy interesantes. Ese capítulo cuenta la preparación de Gedeón para atacar el campamento de los madianitas. Como el pueblo de Gedeón era de gran número, Jehová, para evitar que Israel atribuyera la victoria a su propia fuerza y no a la intervención divina, le manda a Gedeón aplicar un sistema de filtración que apenas le deja un ejército de 300 hombres. Y por supuesto, con la ayuda divina, vencen a pesar de su disminuido número y su inferioridad de condiciones.Este filtro consistía de dos partes. En la primera invitaba a todos los que temieran y se estremecieran ante la idea del combate a que se retiraran a sus hogares. Como resultado, veintidós mil se retiraron y diez mil quedaron. La segunda parte exigía que los hombres “lamieran llevando el agua con la mano en la boca”. Los que hicieron esto fueron los trescientos que finalmente pelearon y vencieron. El resto había doblado sus rodillas para beber.Trayéndolo a nuestra época, creo que sucede algo similar. Para empezar, ser miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no es para aquellos que tiemblen o se estremezcan ante la idea de no hacer un montón de cosas que en el mundo son comunes y corrientes (Por ej., no tener relaciones sexuales antes del matrimonio).Por otro lado, para los que ya estamos adentro, continuamente el profeta viviente, portavoz del mismo Jesucristo, nos ha dado muchísimos consejos. Algunos los hemos tomado en serio, otros pensamos que no se nos aplican, y en otros casos nos descansamos en que el tiempo ha pasado y que no hay ninguna señal que indique que debamos continuar siguiendo determinado consejo.He aquí algunos ejemplos.Hace más de diez años atrás, el presidente Gordon B. Hinckley, nos exhortó a aprender inglés. Nadie podía prever, en aquel tiempo, la importancia que el inglés llegaría a tener en el mundo actual. Para aquellos que siguieron el consejo, fue una bendición hacerlo.Continuamente se nos aconseja almacenar alimentos y agua. En ocasiones, he sido testigo de incidentes que cortan el suministro de agua o la hacen imposible para el consumo humano. En esos momentos, los que obedecieron han sabido agradecer dicho consejo.Quizás el ejemplo más claro, relacionado con este sistema de filtro descrito en Jueces 7:1-7, sea el de los requisitos necesarios en la actualidad para que un joven pueda salir a la misión. Continuamente se nos ha exhortado a estudiar, a adquirir un oficio. Bueno, hoy por hoy, cualquier joven con la meta de salir a una misión debe poseer un oficio o haber concluido sus estudios secundarios. ¿Cuáles son las consecuencias de este filtro? Menos jóvenes están saliendo a la misión, pero más jóvenes regresarán de ella preparados para un mercado laboral más exigente.Todo esto me hace pensar en muchas otras cosas pequeñas que se nos aconsejan hacer o no hacer. Pienso que llegará un día en que se nos dará un consejo tan pero tan simple, como puede ser refugiarnos en un lugar santo, que al no estar acostumbrados a prestar atención a esas pequeñas cosas, nos impida disfrutar de la tan esperada segunda venida del Salvador.

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