Londres,
18 de marzo de 2016 - 19:20 en Londres, 16:20 en Uruguay
Brrrrrrr...Reportando
desde Londres luego de pasar el día más frío desde que llegué el lunes...Y si
al frío le suman que desde el martes ha estado nublado, comprenderán cuanto me
alegro haberme comprado LA campera y este calzado que, afortunadamente, ha
sabido mantenerme con los pies calentitos.
Pero al
mal tiempo, buena cara, y a pesar del cansancio que me ha producido tanto frío
igual salí a recorrer Londres y sus alrededores.
Ayer, a
pesar de que me había acostado muyyyyyy tarde subiendo las fotos de los
primeros tres días acá, terminé levantándome tempranito por otra alarma que no
era la mía.
Para que
entiendan el contexto, en el hostal constantemente llegan personas a quedarse y
otras tantas se van. Yo estoy durmiendo en una habitación mixta con 16 camas
por lo que a menudo veo rotar los rostros de las personas con las que comparto
la habitación. Bien, el miércoles de noche, un grupo de alrededor de ocho chicos
alemanes durmieron en la habitación y uno de ellos tenía en su celular una
alarma puesta a las 7 de la mañana que sonaba como una alarma de incendio de
submarino soviético (¿Qué? ¿Nunca vieron la película “A la caza del Octubre
Rojo” con un joven veterano Sean Connery? ¡Se las recomiendo!) La cuestión es
que la dichosa alarma sonó dos veces más y luego el dichoso grupo de chicos
alemanes en forma bastante bulliciosa decidió levantarse y TODOS nos terminamos
levantando (incluyendo unas chicas mexicanas, otra de Nueva York y un chico de
Finlandia que también estaban).
La
ventaja de ello fue que desayuné temprano y, por ende, empecé mi recorrido del
día temprano. La desventaja es que a las 19:30 no quería saber nada de la vida
y vine derecho a acostarme. Ni siquiera tuve fuerzas para poner las pilas a
cargar, algo que, milagrosamente, no tuve que lamentar el día de hoy.
Pero
vayamos a la parte divertida: las visitas del día de ayer y la visita del día
de hoy.
Ayer fui
a tres lugares:
Ø Shakespeare Globe Theatre: si,
Sylvia, vale la pena ir. Y lo dice alguien que tampoco es que conozca mucho ni
de Shakespeare ni del teatro en general, aunque si me gusta disfrutar alguna
que otra vez de ir al teatro. En esta ocasión, la visita me dejó con ganas de
venirme algún día en verano sólo para disfrutar de la experiencia de ver teatro
al aire libre. Lo que ahora se conoce como el Shakespeare Globe Theatre es una
estructura que intenta de la mejor manera reproducir el teatro que supo tener
William Shakespeare y en el que la mayoría de sus obras fueron estrenadas.
Utilizo el verbo “intentar” porque en realidad no existen planos del edificio,
así que todo se ha basado en una exhaustiva investigación de los documentos de
la época, por ejemplo recortes de diarios que ofrecen descripciones parciales
de los teatros de la época isabelina, y de la estructura de un teatro de la
misma época que el Globe que, al igual que sucedió con las ruinas romanas,
durante siglos estuvo oculta bajo construcciones posteriores y un día salieron
a luz en virtud de un nuevo edificio que quería construirse.
La visita consta de dos partes: una es una
exposición MUY completa del desarrollo del teatro en la época isabelina y otra
es una visita guiada de unos 20 minutos por la estructura de Globe, que es un
teatro abierto. Respecto a esta visita guiada, tengo que contarles que nos tocó
una veterana de guía que destilaba pasión por ser parte de la fundación que
lleva adelante todo lo relacionado a ese teatro y a la herencia cultural dejada
por Shakespeare en general. Ella nos contó la siguiente anécdota de una
representación de Romeo y Julieta llevada a cabo recientemente. Para los que no
conocen como termina la historia: al acostarse en su cama, Julieta toma una
poción que hace parecer que está muerta, aunque en realidad solo duerme, para
no tener que casarse con el hombre que su padre pretende que sea su esposo. En
un momento determinado, Romeo entra la habitación de Julieta, la cree muerta y
decide suicidarse con veneno. Finalmente, Julieta despierta, ve a Romeo muerto
a sus pies y decide terminar su vida con el mismo veneno. Entonces, imagínense
esta escena final ante un grupo de espectadores de entre 12 y 18 años. Entra
Romeo, ve a Julieta y piensa que esta muerta y entonces escucha alguien del publico
decir: “!No, ella no está realmente muerta!” El actor que interpreta a Romeo
queda paralizado por un segundo, pero luego, con una versatilidad propia de un
buen actor, improvisa acercándose a Julieta, le toma la muñeca, controla su
pulso y entonces mirando al espectador mueve su cabeza de izquierda a derecha y
de derecha a izquierda y procede a culminar su parte en la escena tomando el
veneno. Ja ja ja ja ja ja!!!!!
Por supuesto, me quedo corta contándoles respecto a
esta visita, pero no quiero terminar este capitulo de mi bitácora sin decirles
que quizás lo que más me sorprendió de ella es descubrir que la reconstrucción
del Globe y el desarrollo de la fundación, que hace mucho más que mantener el
edificio en funcionamiento, se hizo a instancias de un norteamericano, Sam
Wanamaker, un actor, director y productor que en una visita a Londres que hizo
en 1949 quedó desilusionado al ver que el único homenaje a Shakespeare y el
Globe que se había hecho hasta ese momento era una placa en la pared de una fabrica
de cerveza y comenzó esta movida que hoy recoge frutos abundantes.
Finalmente, contarles que aparte de reconstruir el
Globe, también han reconstruido otro teatro que tenia Shakespeare, para
representar obras en invierno, cerrado por supuesto, y que en ese afán por ser
fiel a la realidad de la época de Shakespeare, donde no existía la
electricidad, las obras se presentan con la simple iluminación de un montón de
velas. (Sylvia acaba de morirse con este comentario).
Ø London Bridge Experience and Tombs:
este evento se presenta como “no es un museo ni una exposición, ni nada
parecido. Es una combinación educativa y terrorífica. Descubra un viaje
interactivo por la historia, una irónica visión de los 2000 años de historia
del Puente de Londres y luego, para los más atrevidos, entrar en las tumbas,
donde experimentará un mortificante, horripilante y espeluznante laberinto”.
¿Mi conclusión? Los dos mil años de historia son cinco minutos con tres actores
caracterizados como personajes de tres épocas diferentes que cuentan dos o tres
cositas, aunque si le meten tremenda dosis de humor, para dar lugar rápidamente
al evento central que es generar en los incautos un ambiente tal que estimule
un grito tras otro. En otras palabras, para mi gusto UNA VERDADERA PORQUERIA. Y
lo peor es que la delantera del grupo de la parte mortificante, horripilante y
espeluznante la llevaba yo. No, no grité en ningún momento, pero iba tan atenta
a los movimientos delante de mí para que no me sorprendieran que al acostarme
anoche me percaté de lo tensa que había estado durante esa situación. Un par de
veces pensé para mi misma: en mi vida me meti en el Tren Fantasma y miraa donde
me vine a meter.
Ø Mi ultima parada del día fue los
Churchill s War Rooms. En esa estructura subterránea fue donde Winston
Churchill y un gran grupo de jerarcas militares y un grupo aun mayor de
empleados y empleadas civiles desarrollaron tareas que permitirían a la postre
terminar la Segunda Guerra Mundial. Como toda visita que me remite a los acontecimientos
del siglo XX, me hizo reflexionar muchísimo. Para mí, pensar en esos años de
tensión, cuando Inglaterra era el único bastión europeo que no había caído en
manos de Hitler, que estaba siendo bombardeada en forma constante por la
Luftwaffe, que buscaba desesperadamente el apoyo explicito y real de EE.UU., a
sabiendas que tenerlo como aliado sería la única forma de derrotar al Eje, y
que el racionamiento y las mascaras anti-gas eran parte del día a día, me hace
sentirme agradecida por el presente y el país en el que vivo; por no haber
tenido que experimentar eso en mi vida, al menos por el momento. Pero no me
crean ingenua, esta Londres de hace 56 años que describí aun sigue presente, en
MUCHOS lugares, como por ejemplo, en Siria.
Como reflexión final de esta visita: me resultoo
MUY interesante que buena parte de la exposición de ese lugar está basado en
las anotaciones en diarios personales de muchísimas de las personas, militares
y civiles, involucrados en la accion de esa época. ¡La importancia de llevar
registros! Fue muy emocionante escuchar los extractos de esos diarios.
Y hoy
tocó desbaratar todos mis planes de los lugares a visitar en Londres. Es que
hoy me fui al Castillo de Windsor y entre las conexiones de metro y tren y la
visita en si, perdí todo el día. Bueno, “perder” no es el término correcto. La
verdad fue una verdadera inversión: simplemente me encantó. La visita se reduce
a dos lugares: los State Apartments y St George s Chapel.
Se dice
que la Reina suele pasar la mayoría de los fines de semana en Windsor y los
State Apartments es una serie de salones donde se desarrollan muchos eventos
formales, como por ejemplo cuando se otorgan los títulos de Caballero o Dama.
La verdad, esos salones se encuentran exquisitamente decorados, con cuadros,
con armas antiguas, con bustos de gente notoria de la historia inglesa. Un
verdadero placer la visita.
Por otro
lado, la Capilla de San Jorge no se queda atrás. Al contrario de Ana, yo no soy
nada fanática de las catedrales, pero esta me dejó deslumbrada. Para los que no
sepan, aparte de que allí se realizan servicios religiosos, allí descansan los
restos de buena parte de los reyes y reinas de Inglaterra de los últimos dos
siglos.
¿Volvería?
Si, claro, con una cámara oculta para sacarle fotos al interior de ambos
lugares, cosa que por supuesto no se permite aunque vi a varios visitantes
robando una foto aquí y allá.
Ahora, no
sólo quedé encantada con ambos lugares y con el exterior del castillo (de eso
sí hay fotos), sino que en mi visita a St. George s Chapel me topee con una
preciosa presentación de un coro de niños de la Escuela Primaria de Windsor,
que había empezado hacia un buen rato, y pude escucharlos cantar, junto a un
solista, un excelente medley de canciones de Los Beatles. Esos niños sonaban
muyyyyyyyyyy bien!!!
Y por
aquí los dejo el día de hoy. Para que tengan una idea, empecé a escribirles
esta bitácora a las 19:20 y la termino a las 22:10.
Aun me
falta: seleccionar las fotos para subir a facebook, darme una ducha, lavar mi
ropa, cenar y planificar el día de mañana, puesto que como dije hace unos
palabras atrás, la visita de hoy me desbarató todo el cronograma :D
Besos!
PD:
Aquellos que me han escrito, me disculpo por no haberles contestado aun. Como
verán, el tiempo corre rápido y yo corro tras él :D

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