domingo, 1 de mayo de 2016

Londres 16 marzo 2016

Londres, 16 de marzo de 2016  - 22:45 en Londres, 19:45 en Uruguay

Buenas noches! Gracias a todos los que me enviaron comentarios vía email o whatsapp. Me alegro que hayan disfrutado lo que les conté y lamento muchísimo que eso sea sólo un porcentaje pequeño de todas las cosas que experimenté.

Mientras les escribo, estaré tomando el primer mate desde que abandoné Uruguay. Ya aparecerá algún argentino por acá y se sentirá identificada/o con la tradición rioplatense. Ayer había una chica en la cocina del hostal que estaba hablando en inglés, pero con un tono tan porteño que cuando finalmente hablamos me confirmó mi buen sentido del oído para identificar acentos. :D ACTUALIZACION A LAS 23:45 Londres, 20:45 Uruguay: aparecio el argentino, y me preguntó si era argentina :D

A titulo informativo: estoy teniendo problemas técnicos para subir las fotos (también los tuve para mandar la bitácora ayer) pero espero poder hacerlo entre hoy y mañana para que puedan disfrutar de mi mirada sobre las cosas que estoy viviendo.

Anoche, antes de volver al hostal decidí tomar el tiempo que me llevaría del hostal al punto de encuentro de la excursión de hoy y lo hice haciendo el recorrido a la inversa, es decir desde el punto de encuentro, al lado de la estación Victoria, hasta la estación Holborn, que es la más cercana al hostal. Para ello tuve que hacer una conexión entre dos líneas y más o menos me llevo una hora el recorrido.

Con eso en mente, teniendo en cuenta que la hora de partida de la excursión estaba pautada para las 8:30, me levanté 6:45 y a las 7:10 estaba saliendo del hostal. Al llegar a la estación Holborn, me percaté que la otra línea que también llega a esa estación me podía llevar a la estación Victoria con menos paradas que la línea que había probado el día anterior. ¿El resultado? LLEGUE UNA HORA ANTES!!! Pero no pasó nada ya que aproveché para desayunar una buena chocolatada, entrando por primera vez a un Starbucks (Sí, Alicia, aunque usted no lo crea).

Respecto al itinerario del día de hoy:

Ø      Primero nos dirigimos a Salisbury, una ciudad a dos horas de Londres que alberga una catedral que se encuentra activa, muy activa, desde el siglo XIII. Arquitectónicamente es una verdadera belleza, por dentro y por fuera, y aparte hay que agregar que es uno de los pocos lugares donde se puede encontrar una copia original de la Carta Magna, ese papel que la nobleza le hizo firmar al rey Juan Sin Tierra allá en el siglo XII estableciendo ciertos derechos, como por ejemplo que el monarca no podía estar por encima de la ley y que no se podía sentenciar a una persona antes de realizarse el correspondiente juicio, que inspiró con posterioridad otros documentos importantes como fueron las Constituciones de EE.UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Aclaración respecto a la copia original de la Carta Magna: cuando la misma fue firmada a regañadientes por el rey, al que evidentemente ésta le quitaba poder, los nobles hicieron unas cuarenta copias para ser enviada a todo el territorio. De esas cuarenta copias, sólo cuatro han sobrevivido al pasaje de más de 700 años, y una de ellas es la que se conserva en la Catedral de Salisbury.

Comentario al margen: inevitablemente, cada vez que veo o entro a una catedral no pudo dejar de pensar en Ana, la misma que agradecí en mi primer bitácora por todos los tips, etc. que me dio. ¿Por que? Porque a Ana, a quien conocí en aquel viaje a Europa que hice en el 2012, le fascinan las catedrales. ¡Y es cosa seria! Básicamente podría decirse que en cada lugar que estuvimos se visitó todo lo que tenia estilo gótico, agujas y reloj :P :P :P

Ø      Luego, fuimos a Stonehenge, una de las pocas huellas de la prehistoria que aun se mantiene en pie, al menos parcialmente en pie, ya que de acuerdo a lo que contaba la audio guía que nos dieron, lo que se ve allí es sólo el 50 % de la construcción original.

Ahora, imaginen la siguiente operación matemática:

Monumento en medio de la nada + día nublado = muuuuuuuucho frío.

En esta ocasión tuve que recurrir al ultimo de mis recursos: ya había estado usando en Londres LA campera, bufanda, gorro y guantes...y lo único que podía adicionar a ello era la capucha de LA campera, que por cierto, cumple excelentemente su función. Aun así, moquee lindo con el frío :D

Respecto a la audio guía, les diré que sentí como si estuviera leyendo “El Señor de los Anillos” de J.R. Tolkien: demasiada descripción para una chica con poca imaginación como lo soy yo. Pero la conclusión final es: estuve ahí y di la vuelta completa alrededor del monumento escuchando la audio guía y sacando fotos.

Ø      Finalmente, fuimos hasta la ciudad de Bath, famosa por dos cosas: por ser constante referencia en los libros de Jane Austen y por los banios romanos que dan nombre a la ciudad. Igual que pasó en muchos otros lugares donde el vasto Imperio Romano se asentó, a partir del declive de dicho imperio, sus construcciones fueron sepultadas por nuevas construcciones por alrededor de 12 siglos, hasta que allá por el siglo XVIII, por circunstancias que originalmente no tenían que ver por el afán de recuperar el pasado, se iniciaron excavaciones que terminaron descubriendo estructuras, de increíble ingeniería por cierto, que pertenecían a esa época de la historia.

Su recorrido me hizo acordar al que hice en Barcelona en el 2012 por otras ruinas romanas subterráneas, aunque las de aquí estaban más enteras que las de Barcelona.

Para terminar con la anécdota del día, les contaré que la excursión venia con el almuerzo incluido. Y ese almuerzo no fue otra cosa que un subway vegetariano, o en otras palabras, un refuerzo de lechuga, pepino y morrón verde. Rico, ¿no? ¡Claro que a las dos horas moría de hambre! Por suerte tenía en la mochila el croissant que tenía de Starbucks, que había comprado junto con la chocolatada, y la versión británica de las papas lays y una galletita al estilo gringo que venia con el sándwich de subway que impidió que muriera de inanición. Claro que cuando finalmente arribamos a Londres me tome el metro DIRECTO a la estación donde había encontrado el Burger King el día que llegué a Londres. sólo cuando comí esa California Chicken Burger me sentí plenamente satisfecha.

Planes para maniana: Shakespeare GlobeTheatre; London Bridge Experience y Churchill War Rooms. Quizás también la Abadía de Westminster.

Besos!

Gaby

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