Londres, 16 de marzo de 2016 - 22:45 en Londres, 19:45 en Uruguay
Buenas noches! Gracias a todos los que me enviaron
comentarios vía email o whatsapp. Me alegro que hayan disfrutado lo que les
conté y lamento muchísimo que eso sea sólo un porcentaje pequeño de todas las
cosas que experimenté.
Mientras les escribo, estaré tomando el primer mate desde
que abandoné Uruguay. Ya aparecerá algún argentino por acá y se sentirá
identificada/o con la tradición rioplatense. Ayer había una chica en la cocina
del hostal que estaba hablando en inglés, pero con un tono tan porteño que
cuando finalmente hablamos me confirmó mi buen sentido del oído para
identificar acentos. :D ACTUALIZACION A LAS 23:45 Londres, 20:45 Uruguay:
aparecio el argentino, y me preguntó si era argentina :D
A titulo informativo: estoy teniendo problemas técnicos para
subir las fotos (también los tuve para mandar la bitácora ayer) pero espero
poder hacerlo entre hoy y mañana para que puedan disfrutar de mi mirada sobre
las cosas que estoy viviendo.
Anoche, antes de volver al hostal decidí tomar el tiempo que
me llevaría del hostal al punto de encuentro de la excursión de hoy y lo hice
haciendo el recorrido a la inversa, es decir desde el punto de encuentro, al
lado de la estación Victoria, hasta la estación Holborn, que es la más cercana
al hostal. Para ello tuve que hacer una conexión entre dos líneas y más o menos
me llevo una hora el recorrido.
Con eso en mente, teniendo en cuenta que la hora de partida
de la excursión estaba pautada para las 8:30, me levanté 6:45 y a las 7:10
estaba saliendo del hostal. Al llegar a la estación Holborn, me percaté que la
otra línea que también llega a esa estación me podía llevar a la estación
Victoria con menos paradas que la línea que había probado el día anterior. ¿El
resultado? LLEGUE UNA HORA ANTES!!! Pero no pasó nada ya que aproveché para
desayunar una buena chocolatada, entrando por primera vez a un Starbucks (Sí,
Alicia, aunque usted no lo crea).
Respecto al itinerario del día de hoy:
Ø Primero
nos dirigimos a Salisbury, una ciudad a dos horas de Londres que alberga una
catedral que se encuentra activa, muy activa, desde el siglo XIII.
Arquitectónicamente es una verdadera belleza, por dentro y por fuera, y aparte
hay que agregar que es uno de los pocos lugares donde se puede encontrar una
copia original de la Carta Magna, ese papel que la nobleza le hizo firmar al
rey Juan Sin Tierra allá en el siglo XII estableciendo ciertos derechos, como
por ejemplo que el monarca no podía estar por encima de la ley y que no se
podía sentenciar a una persona antes de realizarse el correspondiente juicio,
que inspiró con posterioridad otros documentos importantes como fueron las
Constituciones de EE.UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Aclaración respecto a la copia
original de la Carta Magna: cuando la misma fue firmada a regañadientes por el
rey, al que evidentemente ésta le quitaba poder, los nobles hicieron unas
cuarenta copias para ser enviada a todo el territorio. De esas cuarenta copias,
sólo cuatro han sobrevivido al pasaje de más de 700 años, y una de ellas es la
que se conserva en la Catedral de Salisbury.
Comentario al margen:
inevitablemente, cada vez que veo o entro a una catedral no pudo dejar de
pensar en Ana, la misma que agradecí en mi primer bitácora por todos los tips,
etc. que me dio. ¿Por que? Porque a Ana, a quien conocí en aquel viaje a Europa
que hice en el 2012, le fascinan las catedrales. ¡Y es cosa seria! Básicamente
podría decirse que en cada lugar que estuvimos se visitó todo lo que tenia
estilo gótico, agujas y reloj :P :P :P
Ø Luego,
fuimos a Stonehenge, una de las pocas huellas de la prehistoria que aun se
mantiene en pie, al menos parcialmente en pie, ya que de acuerdo a lo que
contaba la audio guía que nos dieron, lo que se ve allí es sólo el 50 % de la
construcción original.
Ahora, imaginen la siguiente
operación matemática:
Monumento en medio de la nada +
día nublado = muuuuuuuucho frío.
En esta ocasión tuve que recurrir
al ultimo de mis recursos: ya había estado usando en Londres LA campera,
bufanda, gorro y guantes...y lo único que podía adicionar a ello era la capucha
de LA campera, que por cierto, cumple excelentemente su función. Aun así,
moquee lindo con el frío :D
Respecto a la audio guía, les
diré que sentí como si estuviera leyendo “El Señor de los Anillos” de J.R.
Tolkien: demasiada descripción para una chica con poca imaginación como lo soy
yo. Pero la conclusión final es: estuve ahí y di la vuelta completa alrededor
del monumento escuchando la audio guía y sacando fotos.
Ø Finalmente,
fuimos hasta la ciudad de Bath, famosa por dos cosas: por ser constante
referencia en los libros de Jane Austen y por los banios romanos que dan nombre
a la ciudad. Igual que pasó en muchos otros lugares donde el vasto Imperio
Romano se asentó, a partir del declive de dicho imperio, sus construcciones
fueron sepultadas por nuevas construcciones por alrededor de 12 siglos, hasta
que allá por el siglo XVIII, por circunstancias que originalmente no tenían que
ver por el afán de recuperar el pasado, se iniciaron excavaciones que
terminaron descubriendo estructuras, de increíble ingeniería por cierto, que
pertenecían a esa época de la historia.
Su recorrido me hizo acordar al
que hice en Barcelona en el 2012 por otras ruinas romanas subterráneas, aunque
las de aquí estaban más enteras que las de Barcelona.
Para terminar con la anécdota del día, les contaré que la
excursión venia con el almuerzo incluido. Y ese almuerzo no fue otra cosa que
un subway vegetariano, o en otras palabras, un refuerzo de lechuga, pepino y
morrón verde. Rico, ¿no? ¡Claro que a las dos horas moría de hambre! Por suerte
tenía en la mochila el croissant que tenía de Starbucks, que había comprado
junto con la chocolatada, y la versión británica de las papas lays y una galletita
al estilo gringo que venia con el sándwich de subway que impidió que muriera de
inanición. Claro que cuando finalmente arribamos a Londres me tome el metro
DIRECTO a la estación donde había encontrado el Burger King el día que llegué a
Londres. sólo cuando comí esa California Chicken Burger me sentí plenamente
satisfecha.
Planes para
maniana: Shakespeare GlobeTheatre; London Bridge Experience y Churchill War
Rooms. Quizás también la Abadía de Westminster.
Besos!
Gaby

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