martes, 21 de agosto de 2012

En metro, en bus, en funicular...El tema es llegar

Bitácora de viaje – Barcelona, 20/8/12, 9:30 PM (4:30 PM en Uruguay) ¿Qué? ¿Cómo dicen? Que al encender sus computadoras esta mañana, en su casa o en el trabajo, fueron derecho a ver en su correo una más de mis bitácoras? ¿Y qué grande fue su sorpresa (e incluso, para alguno de ustedes, una desilusión) ver que no había nada de nada de nada de mi? Bueno, ¡qué cosas! No tenía idea que esto de escribir las bitácoras iba a generar tanta ansiedad. :-P :-P :-P Lo cierto es que ayer sufrí un incidente, del que luego les contaré, que hizo imposible que pudiera mantener el record de escribir diariamente bitácoras. Pero espero que no vuelva a repetirse. Y mientras, les comento sobre ayer y hoy (lo que promete ser un email largo…¿Más largo de lo que ya son?, se preguntarán. Y mi respuesta es: Y, si. Si el domingo fue una mañana y media tarde perdida, ayer fue todo lo contrario, ya que salimos a las 10 y hasta las 18 sólo paramos para un breve almuerzo. Y luego de media hora de descanso, seguimos hasta casi medianoche conociendo la ciudad. Ayer teníamos dos días en Barcelona y ya éramos unas expertas en el uso del metro como medio de transporte. Tanta confianza desarrollamos en tan poco tiempo, que hasta la máquina automática en la que se inserta monedas o billetes para obtener los boletos se dio el gusto de tragarnos a Ana y a mi 4 euritos. Pero eso no nos impidió arriesgarnos nuevamente y volver a hacer el trámite para tomarnos el metro a lo que sería el recorrido de ese día por la zona de Montjuïc. Por suerte, nada más pasó y así llegamos a Plaza España donde luego de sacar unas fotos de unos cuantos e imponentes edificios y también desde un mirador que se encuentra en Toros Arena (una plaza de toros), nos encaminamos al Pueblo Español, una edificación realizada para la Exposición Internacional de 1929 con 117 edificios, calles y plazas que representan algunos pueblos de España. La intención original era derribarla después de la exposición (lo que en mi opinión hubiera sido un crimen, por lo bello que es y con el trabajo que debe haber dado levantarla), pero se hizo tan popular entre los habitantes de Barcelona que se salvó de ese destino. Ana y yo alquilamos un audioguía, y la verdad fue una EXCELENTE inversión, porque nos ayudó a llenar el contexto de lo que estábamos viendo. Por ejemplo, una de las cosas que aprendimos es que la Catedral de Santiago de Compostela, en cuyo terreno habría sido encontrada la tumba del Apóstol Santiago, fue construída en parte para atraer a los fieles y así recaudar dinero para la causa de las cruzadas contra los árabes. Otra historia que contaba la audioguia era sobre una fuente de la cual, dos días al año y en celebración de un nuevo aniversario de la fundación del pueblo, brotaba cava (vino espumoso). Como se habrán dado cuenta, un anecdotario muy interesante. Estuvimos recorriendo dos horas y media. El Pueblo Español es simplemente encantador. Ah, y por fin me aceptaron la ISIC (tarjeta de descuentos para estudiantes), porque en Madrid, en todos lados, me rebotaron porque era mayor de 25 años. Luego de esta parada, empezamos a caminar hacia la zona donde se encuentra el Estadio Olímpico, donde sacamos fotos del estadio, del pebetero olímpico, y del monumento al arquero que encendió la llama olímpica en 1992 (con el cual me saqué una foto muy divertida). Pero antes de eso, pasó el incidente que les conté al principio: me torcí el pie…y fue bastaaaaante doloroso. Pero no llegó al nivel de un esguince, ya que a pesar que anoche mis últimos recorridos los hice rengueando, ya esta mañana, con hielo y un gel anti-inflamatorio (y oraciones) pude caminar todo lo que caminé apenas con una molestia. Pero volviendo a ayer, luego de pasar por la zona olímpica y sacar fotos, seguimos caminando hasta llegar a la estación del funicular (más conocido como teleférico), pues nuestra intención era subir al Castillo Montjüic, una antigua fortaleza militar ubicada en la cima de una montaña, ante la cual se asoma el Mar Mediterráneo. En criollo: como la Fortaleza del Cerro, pero más grande…muuuuuuuucho más grande. ¿Y qué tal la experiencia en el funicular? Muy interesante, aunque no quisiera estar en uno cuando soplen vientos huracanados. Luego, volvimos al hostal, y mi pie mostraba signos de inflamación. Y sin embargo, como se imaginarán, le seguí sacando jugo al día, porque con Florencia y Paula (junto con Ana, mis compañeras de habitación) nos dirigimos en bus al Aquarium, para codearnos con tiburones, rayas, corales, hipocampos y una variedad ENORME de peces de todos los colores, tamaños y formas. Simplemente alucinante. En un momento pensé: si mis sobrinos visitaran este lugar quedarían ¡ENCANTADOS! Para cuando terminamos con el Aquarium, ya estaba empezando a renguear y luego de cenar, volvimos al hostal, donde liquidada y dolorida me acosté a dormir (he aquí porque no escribí nada anoche). Y hoy, como expliqué, salí más tarde de lo habitual, pero salí y los pies me respondieron muy bien. Comenzamos recorriendo la calle conocida en forma general como La Rambla (que al igual que ahí, cambia de nombre cada tantas cuadras; y que a diferencia de ahí no se encuentra sobre el agua, si no que conduce al agua, más precisamente al puerto) y nos topamos con el Mercado de la Boquería, que no es otra cosa que una feria como las de ahí, pero más grande y de carácter permanente. Luego, continuamos hasta el Museo Plaza del Rey, un museo sobre la historia de Barcelona, pero con la particularidad de tener en su subsuelo ruinas de la ciudad que existía en plena época romana. ¡Estamos hablando de construcciones de aproximadamente 2000 años que siguen en pie! Y créanme, no vi humedades de ningún tipo :-D Tengo la intención de volver mañana, porque lamentablemente la batería de la cámara se me acabó demasiado pronto y me quedé con las ganas de documentar esas ruinas. Y ya que hablamos de la cámara: como les comenté en mi primer email, me traje una cámara prestada por Efraín y cuando estaba empacando en Montevideo, me pregunté si debía traer su cámara y la mía, o si con la de él iba a alcanzar. Bueno, no alcanza (Efra, tu cámara anda bárbara, pero como estoy sacando muuuuchas fotos y por lo general no puedo pasar por el hostal para recargar la batería, me estoy quedando sin sacar algunas cuantas buenas fotos). Y por no seguir mis instintos, trayendo también mi cámara, hace un rato fui a comprarme otra cámara (la más barata que encontré, por supuesto) para así utilizar las dos. Luego del museo, almorzamos y nos dirigimos hacia el Monumento a Colón, siguiendo la línea del Mediterráneo (por lo que sería nuestra rambla) donde compramos boletos para las Golondrinas, que no es otra cosa que un paseo en barco por las aguas del Mediterráneo. Había dos opciones: el paseo tradicional de 35 minutos por todo el puerto, o el paseo por el puerto y litoral que duraba hora y media y consistía en ir hasta el Forum Port y volver. Compramos boletos para este último, y la verdad, fue una experiencia muyyyyyyyyyyyyy relajante. El hermoso Mediterráneo con un azul oscuro impenetrable, lleno de gente haciendo windsurf y esquí en parapente, además de otros barcos y veleros. Y con esto termina el día de hoy…¡Espero lo hayan disfrutado! Las fotos de Barcelona se pueden ver en: http://www.facebook.com/media/set/?set=a.10151039822795765.428853.753100764&type=3&l=d03e36769b

No hay comentarios.: