jueves, 23 de agosto de 2012

CHAU BARCELONA

Bitácora de viaje – Aeropuerto de Barcelona, 23/8/12, 1 PM (5 AM en Uruguay) En una hora salimos para Roma. Llegaremos alrededor de las 16 hrs. Eso traducido significa: ¾ de día perdido. Pero para no desperdiciar tanto tiempo muerto, paso a contarles mi itinerario de ayer y algunas impresiones sobre Barcelona. Ayer tocó recorrer Barcelona en solitario ya que Ana y Florencia hicieron otros recorridos (lo cual les puede dar una idea de la amplia oferta cultural que existe en Barcelona). Así que, luego de desayunar, me dirigí al Palacio de la Música Catalana en el que disfruté de una FANTÁSTICA visita guiada y de un edificio deliciosamente decorado, con una acústica excelente, que pertenece al Orfeo Catalá, un coro que desde hace varias décadas es el centro de la cultura en Barcelona y que, además, presta el Palacio, donde ensayan y actúan, para que se presenten artistas de todos los estilos musicales (Jorge Drexler incluído). ¡Tienen que ver las fotos! Luego de esa agradable visita, pasé nuevamente por el Museo Plaza del Rey, que había visitado el día anterior pero que, desafortunadamente, no había podido sacar más que unas pocas fotos. En media hora le saqué las fotos a esas ruinas pertenecientes a Barcino, ciudad romana que existió alrededor del año 12 A.C. La siguiente parada fue el Palacio Güell, una de las primeras obras del arquitecto Antonio Gaudí (el mismo que hizo, posteriormente, el Parque Güell). La visita se podría resumir así: richachón de principios del siglo XX se convierte en el mecenas de un novel arquitecto que demuestra rebeldía a la moda de la época de producir todo en serie y le hace uno de sus primeros encargos, porque también le rechina eso de que se produzca todo en serie. El resultado: una casa al estilo del Palacio Taranco, pero más estrecha y más alta y más profusamente decorada, en el cual ninguna habitación es igual a la otra. No sé si era que estaba cansada o que, pero la audioguía que me acompañó me resultó bastante monótona, llena de detalles sobre arquitectura (que un estudiante de arquitectura apreciaría mucho más que yo). Y además, hacía un calor insoportable dentro de la casa, con pocas habitaciones con aire acondicionado, y había que subir los pisos por la escalera, lo que, todo junto, me cansaron más de lo normal, por lo que volví al hostal a darme una ducha a descansar, aunque no demasiado porque no quería que se me hiciera tarde para ir al Tibidabo. Además de ducharme, lavé ropa (a mano) porque ya tenía varias mudas y no quería viajar a Roma con eso sin lavar, y subí al séptimo piso del hostal donde había un secarropas, que demoraba 40 minutos. Sabiendo eso de antemano, me llevé la netbook para conectarme, pero estaba taaaaaan cansada que terminé durmiéndome ahí mismo, durante los 40 minutos que duró el secarropas. Y tuvieron que despertarme. Lo hizo un muchacho que empezó a hablarme en inglés y que, cuando vio que mis respuestas en inglés eran lentas, porque mi cerebro no estaba del todo despierto, me preguntó si hablaba en español. Y el resto de la conversación se desarrolló en español. (Pero no se hagan ilusiones, porque no hubo mucha más conversación. Y si, no estaba nada mal el muchacho). Y finalmente, para concluir el intenso día, y agregando un nuevo medio de transporte en mi paso por Barcelona, me tomé un tren (subterráneo, igual que el metro) hacia el Tibidabo. ¿Y qué es el Tibidabo? Es la cima más alta de la Sierra de Collserola, que rodea Barcelona, y que tiene 512 metros de altura. Y además de su calidad de mirador, es el lugar en el cual se encuentra el Parque de Atracciones Tibidabo, inaugurado en 1899, siendo el más antiguo de España y uno de los primeros en construirse en Europa, y en el que aún continúan en funcionamiento algunas de las antiguas atracciones, como el Avión, uno de los primeros simuladores de vuelo que se impulsa con su propia hélice, el Museo de los Autómatas, con más de 40 piezas de los siglos XIX y XX, o la Talaia, una estructura con más de 90 años que sube a sus visitantes a 50 metros de altura. Tenía dos opciones: podía dar una vuelta y sacar fotos o comprarme la entrada al parque, que cuesta sus buenos euros, y disfrutar de alguna de sus atracciones (con la entrada te dan una pulsera que te habilita para todas ellas). Como adivinarán, pagué esos buenos euros y además de sacar muchas fotos de la ciudad desde esa altura (incluso algunas nocturnas que quedaron espectaculares), me subí a la montaña rusa (por primera y ÚLTIMA vez); a los autitos chocadores (el que siempre he jugado en las pocas ocasiones que he ido a un parque de atracciones ; Miramiralls, un lugar para jugar con espejos (del que también saqué algunas buenas fotos); el avión, que como dije más arriba, fue una de las primeras atracciones en 1889; y una joyita llamada Museo de los Autómatas que me hizo acordar tanto a la película “Hugo” (La invención de Hugo Cabret), porque en su interior había autómatas de todo tipo y color y que hacían diversas acciones. Para los que no sepan, los autómatas son los precursores de los robots, y a diferencia de estos, su funcionamiento no es a base de un software si no de un complejo mecanismo (como el de los grandes relojes) que requieren las manos de un artesano a la hora de construirlos. Grabé varios videos de ellos funcionando, porque una foto era insuficiente para mostrarles inventos que en aquella época (principios del siglo XX) hacían las delicias de los chicos y no tan chicos. Y como había ido más tarde de lo que planeé, me quedé hasta que cerró, a las 11 PM. En la ida, además del tren, tuve que tomar un bus y luego el funicular, que a diferencia del otro, no deja el suelo en ningún momento, y va por vías hacia arriba (si, como un vagón de tren, pero sin parecerse estéticamente a un vagon). Pero a la vuelta, como ninguno de los que bajaron conmigo se sintió seguro que teníamos bus para volver a la estación de tren y comenzaron a caminar hacia ella, yo hice lo mismo y fue una agradable caminata, en bajada claro. Luego el tren y unas cuadras de caminata, con dos hamburguesas con queso de McDonalds para acompañarla, me dejaron en el hostal alrededor de las 12:30 AM. Lo que en resumen significa: yo, sola, caminando por Barcelona a medianoche. (Ni yo me lo creo). Impresiones sobre Barcelona: mientras en Madrid hice todas las visitas que había planificado, y además no quedaron muchos lugares más para visitar, en Barcelona no sólo no pude concretar algunas visitas que tenía planificadas (como el Museo Egipcio o el Museo de Historia de Cataluña) si no que lo que hice es mínimo respecto a la inmensa oferta cultural que Barcelona ofrece. Aclaro: no es que no aproveché el tiempo, de hecho ¡lo hice!, pero cuatro días parece ser poco para todo lo que hay y es Barcelona. Otra cosa que quiero comentarles es que el catalán se encuentra por encima del español, cosa que me sorprendió pero no tanto. Mucha de su cartelería se encuentra en tres idiomas: catalán, español e inglés…y siempre en ese orden. Pero también, algunos carteles e, incluso, algunos menúes de restaurantes, sólo están en catalán. Lo que me hace concluir que la gente en Barcelona es, antes que nada, catalana y luego, si cabe, española. Concluyendo mis impresiones sobre Barcelona: ciudad en que no me importaría vivir. La anécdota: anoche, cuando llegué del Tibidabo, intercambiamos como siempre los recorridos que habíamos hecho cada una, y luego Ana me contó lo siguiente. Vieron que cuando hay un grupo, rápidamente se forman sub-grupos o grupitos con determinadas características aglutinantes y, muy comúnmente, unos grupitos a otros se etiqueta con un nombre. Bueno, parece ser que al grupito que conformamos Ana, Florencia y yo se nos ha etiquetado como “Las cultas”…No saben la carcajada que largué. Pero claro, tengo que darles algunos datos para que comprendan más plenamente porque esa etiqueta: las tres rondamos los 30, las tres declinamos de ir a romper la noche (como la mayoría del grupo lo hace) y tanto Ana como yo llevamos bien planificado lo que queríamos ir a ver, y Florencia suele acompañarnos en nuestros itinerarios. Y mientras sobrevuelo las aguas del Mediterráneo con destino a Roma, me despido por hoy…¡Hasta mañana!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ME ALEGRASTE LA SOBRE MESA HNITA, BESOTES, RESPECTO DE LO QUE NO PUDISTE CONCRETAR ME IMAGINO QUE YA ESTAS HACIENDO PLANES PARA VOLVER, ANOTANDO Y ARMANDO LOS NUEVOS ITINERARIOS. LO DEL MUCHACHO ME HIZO MÀS QUE REIR, QUE IMPRESIÒN LE HABRÀS CAUSADO CUANDO TE VIO, TE HABLO PORQUE NECESITABA SECAR ROPA O POR QUE HABRÀ PENSADO ESTE NO ES UN BUEN LUGAR PARA DORMIR, Y MUCHAS OTRAS COSAS PASAN POR MI CABEZA, JA JA JA. LO DE LA ETIQUETA "LAS CULTAS" ME PARECE MUY ACERTADO Y MERECIDO, SIGA EN ESE CAMINO, JA JA JA. BESOTES!!!!

Taylors dijo...

Las Cultas!! jaja me gusto eso! :)