lunes, 14 de octubre de 2024

Bitácora de Viaje Nro. 3: Toledo, España, 14/10/2024

Mientras espero el bus que me lleve al Mirador del Valle, desde donde caminaré a la Piedra del Moro para para ver el atardecer sobre el casco antiguo de Toledo (si, ya chequeé en la web a que hora dará comienzo dicho fenómeno), arranco con ésta bitácora.

Al dichoso jet lag, ese del que les hablaba anteriormente, lo vencí sin dificultad. Sin embargo, no puedo decir lo mismo del tremendo dolor en las pantorrillas que me ha acompañado desde el día 2 en Toledo. Si, claro que podría atribuirse a que el primer día le di duro a la caminata, pero es mucho más que eso. !Hay que ver las subiditas y bajaditas que hay en este casco antiguo! Y si a eso le sumamos que ese primer día también llovió, lo que por el tipo de suelo que hay puede volver peligrosa la simple tarea de dar un paso (de hecho, más de un resbalón, aunque sin caída, sufrí esa primer noche), la cosa se complica. Y aunque en los meses previos me había comprado una caminadora para comenzar a prepararme para toda ésta aventura, definitivamente no tenía la posibilidad de ensayar en ella las subidas y bajadas que me encontré por aquí.

Claro que, cuando uno está de vacaciones, poco caso le hace a los dolores y eso fue exactamente lo que hice yo. Bueno, quizás ayudó que, como el sábado 12/10 llovió todito el día, el tour que tenía programado en la mañana, de dos horas y medía, se suspendió. Y, ?qué se hace cuando uno está de vacaciones y llueve? Así es: saca la lista de todo lo que planificó para hacer dentro de algún sitio y así se guarece del mal clima sin dejar de disfrutar de sus vacaciones. 

Así fue como arrancó mi peregrinaje (nunca mejor dicho) por los sitios religiosos que se pueden visitar con la pulsera turística que ofrece la Arquidiócesis de Toledo. Repartidos entre el sábado, el domingo, y este lunes, visité los siete edificios a los que se tienen acceso a través de dicha pulsera, en el siguiente orden: Monasterio San Juan de los Reyes; la Antigua Sinagoga Santa María la Blanca; la Iglesia de Santo Tomé, donde se encuentra un famoso cuadro de El Greco titulado "El entierro del Conde Orgaz"; la Iglesia El Salvador; la Antigua Mezquita del Cristo de la Luz; la Iglesia de San Ildefonso, también conocida como Iglesia de los Jesuitas; y el Real Colegio Doncellas Nobles. A eso hay que sumarle el tour que hice por la Catedral Santa María, conocida también como la Catedral Primada de España.

Y uds. dirán: ?y por qué hay tanto edificio religioso ahí en Toledo? La versión resumida es la siguiente: a) Toledo se la conoce como la ciudad de las tres culturas porque hasta el siglo XV supieron convivir judíos, musulmanes y cristianos, aunque no necesariamente en un pie de igualdad; b) Los musulmanes y los judíos serían expulsados y/o se verían obligados a volverse cristianos para poder quedarse hacia fines de ese siglo; y c) cuando en el siglo XVI la capital del reinado pasó de Toledo a Madrid, la partida del poder político (la Corte y la nobleza) dejó un vacío que el poder religioso rápidamente ocupó, proliferando así conventos, monasterios e iglesias, incluso en construcciones que antes habían pertenecido a los musulmanes y judíos que habían sido expulsados en el siglo anterior. 

Y como nota de color, no es posible desligar el hecho de que proliferaron los conventos, más de 40 hubieron en el periodo de máximo esplendor, con la lógica cuestión de que, con la mudanza de la capital del reino a Madrid, las toledanas perdieron de un tirón muchas opciones para casarse. Si, señoras, ésto de la irremediable soltería ya existía en el siglo XVI, sólo que en aquella época se volvían monjas y en ésta, pues nos dedicamos a viajar.

!Hasta la próxima!

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