domingo, 24 de abril de 2016

Londres 15 Marzo 2016



Londres, 15 de marzo de 2016  - 21:15 en Londres, 18:15 en Uruguay

Buenas noches a todos.

Antes que nada quiero agradecer a tres personas que, en menor o mayor medida, han sido claves para que yo esté reportando desde Londres el día de hoy. Ellas son:

Ø      Mi madre, que hasta ahora me ha permitido vivir a expensas de ella de tal manera que puedo darme un lujo como este. Para que tengan una idea, ¡la situación cambiaría drásticamente si me cobrara alquiler! Lo cierto es que lo nuestro funciona como una cooperativa, donde ella aporta la mayor parte del capital y yo aporto la mayor parte de la mano de obra.

Ø      A Ana Del Rey, quien hizo este mismo recorrido antes que yo y me pasó toda la información de los hostales, los lugares para visitar, y muchos, muchos tips muy útiles. Vaya un agradecimiento implícito a ella cada vez que hable de la buena onda de los hostales, de las botas para trekking que me mantienen calentitos los pies, o de LA campera que terminé comprando el día previo a venirme asustada de tantos comentarios suyos respecto al frío que había pasado.

Ø      A Lucia Belén, que fue la que me terminó dando el empujón al abismo cuando un día antes de que terminara la oferta de LAN le comenté que me asustaba irme sin tener ningún tipo de ahorro y sus palabras fueron: aprovechaa ahora que sos joven y no tenes familia que mantener.

Ahora, a meternos en materia.

El vuelo desde Montevideo a Londres, con conexión en San Pablo fue, en líneas generales, sin contratiempos. En San Pablo conocí una chica belga que estaba volviendo a su país desde Chile y que resultó estar en la misma fila de asientos que yo, así que hablamos en ingles en el aeropuerto y continuamos haciéndolo en el avión. Finalmente terminamos intercambiando datos de contacto para futuras referencias:D Pero además de practicar mi ingles, miré dos películas (Misión rescate con Matt Damon fue una de ellas y me gustó mucho) y dormí unas cinco horas en un asiento que tenía roto el botón para ponerlo en una posición más cómoda (esa es la única queja que tengo).

Al aterrizar fuimos recibidos por unos muy serios policías con turbantes (si, turbantes) que se dedicaron a corroborar que nuestras caras correspondieran a las fotos de nuestros pasaportes. Luego tuvimos que pasar la U.K. Border (la aduana de ellos) y de ahí cargué con la maleta de 22 kilos, que me resultó más pesada de lo que la había sentido en Carrasco, especialmente cuando me puse a maniobrar con ella para subir y bajar del Underground (el metro de acá) y para salir de la estación de destino ¡con todas las escaleras que tiene!

Les cuento un poco respecto al Underground. Existen unas ocho líneas principales que, en general, hacen rutas diferentes, pero que en ciertas estaciones se juntan, lo cual permite hacer conexiones. Por ejemplo, hoy fui a la Torre de Londres y entonces tuve que hacer una conexión: subí a la línea Picadilly desde la estación Leicester Square hasta la estación South Kensington y allí subí a la línea Circle que me llevó a la estación Tower Hill. Afortunadamente, es fácil ubicarse con los carteles que hay dentro de la estación, y cuando no veo esos carteles, acudo al mapa que me dieron al aeropuerto con el recorrido de todas las líneas (mando foto). Lo único complejo del sistema es que las estaciones no están hechas para las personas que tienen alguna dificultad física, ya que tienen muchas escaleras, algunas mecánicas (que son más largas y empinadas) y también de las otras, con muchos tramos cortos. Aparte de eso, a veces hay que caminar bastante para ir de una terminal a la otra dentro de la misma estación.

Bien, ahora les cuento respecto a la jornada de ayer. Hice el check in el hostal alrededor de las 4 de la tarde, y aunque mi plan inicial era ir a buscar la London Pass, cuando me di cuenta que no iba a llegar a tiempo, me quedé por el Museo Británico, dándole un primer vistazo a ese gran edificio y a su amplia colección. Habrá otras visitas a ese museo, así que dejo para el final de la estadía de Londres mis comentarios sobre el mismo.

Hoy, ya descansada y habiéndome dado una refrescante ducha, salí a buscar la London Pass y me dirigí a la Torre de Londres. Alquilé una audio guía (me encanta hacer los recorridos con audio guía) y aprendí un montón sobre esa impresionante construcción que fue edificada a partir del siglo XII por Guillermo El Conquistador y que supo ser palacio-fortaleza; infame prisión y lugar de ejecución (papel que ocupó aun en el siglo XX cuando fueron ejecutados por traición ciertos individuos considerados espías al servicio de Alemania); archivo estatal y hasta zoológico. Pero más allá de lo histórico, quizás lo más llamativo de su recorrido es que aun hoy continua siendo el hogar de las joyas de la Corona (para los memoriosos: recuerdan haber visto la coronación de Isabel II, con su cetro, su orbe, su espada y su corona? Bueno, esos objetos y otros más de coronaciones anteriores están ahí para admirarse con detalle). No obstante, lo que más me sorprendió es que la Torre de Londres es una especie de barrio privado, como esos que se pueden encontrar en Carrasco. ¿Por qué? Porque resulta que los 36 guardias que se encargan de custodiar la Torre de Londres viven allí con sus familias, alcanzando una población de alrededor de 140 personas, y que luego que el ultimo visitante se va, la Torre de Londres es su dominio absoluto, donde desarrollan actividades propias de una comunidad, como juntarse a tomar algo o a disfrutar de algún juego.

Y aquí va el comentario anecdótico del día: la audio guía tiene 78 minutos de grabación. Y como no podía ser de otra manera, yo me tomé su tiempo para escucharla. Entré a las 12 y salí a las 16 hrs. de la Torre de Londres. Igualito a lo que me pasa con los expedientes en el trabajo: uno que deberia llevarme 90 minutos, termina llevándome 180. Ja ja ja ja!
Hablando en serio: una de las ventajas de viajar solo es que uno no tiene que manejarse con los tiempos de otros (otros quizás podrían haber hecho ese recorrido en 78 minutos, o haberse aburrido, etc). En otras palabras: no existe presión para hacer el recorrido, y ¿qué quieren que les diga?, ¡está GENIAL moverse a su antojo!

A la salida de la Torre de Londres, comí algo rápido en Subway (ayer había comido algo rápido en Burger s King) y me dirigí a la exposición del Tower Bridge (para los más memoriosos, ahora van a ser más, es el puente que mostraban constantemente en los Juegos Olímpicos del 2012 porque ahí habían colgado los anillos olímpicos allí. De la exposición no hay mucho para decir, aunque si me gustó, pero lo que más me sorprendió fue la visita a la sala de maquinas del puente, donde se produce la energía para elevar el puente cuando  pasan barcos grandes. La verdad, para la época fue soberbia obra de ingeniería que se puede resumir en: se usa carbon para calentar agua y que el vapor que genere haga funcionar las bombas que succionan el agua para producir energia hidráulica que permite, finalmente, levantar el puente. ¡Maravilloso!

Me quedaron en el tintero para el día de hoy, por falta de tiempo, el Shakespeare Globe Theatre y el London Bridge Experience, pero espero poder mecharlo en alguno de los días que me quedan.

Me voy despidiendo por hoy comentándoles que mañana voy a hacer una excursión a Stonehenge, Bath y Salisbury.

Espero que estén todos bien.

Besos

Gaby

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